Una señal de radio abre una ventana al magnetismo de un exoplaneta

Un equipo detectó ráfagas de radio en Beta Pictoris b y las interpreta como auroras; la señal permitiría estimar, por primera vez, el campo magnético de un exoplaneta.

Por Redacción Ciencias.UY 21 de setiembre de 2026 a las 14:00 4 min de lectura
Imagen: L. Calçada/ESO, N. Risinger/skysurvey.org Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada Fuente de imagen
Ilustración de un planeta gigante frente a una estrella brillante, representando a Beta Pictoris b.

Un planeta gigante que orbita otra estrella podría estar enviando una pista directa sobre una de sus propiedades más difíciles de observar: su campo magnético. Un equipo informa haber detectado ráfagas de ondas de radio procedentes de Beta Pictoris b, un exoplaneta situado fuera del Sistema Solar, y propone que son el equivalente lejano de las emisiones asociadas a las auroras.

Los campos magnéticos no son un detalle menor de un planeta. Pueden influir en cómo interactúa con el viento de partículas de su estrella y en la pérdida de material de su atmósfera; también contienen información sobre los procesos de su interior. Hasta ahora, sin embargo, no había una medición directa de la intensidad de un campo magnético en un exoplaneta. La distancia convierte a estos mundos en puntos de luz débiles y hace muy difícil distinguir una señal planetaria de la actividad de su estrella anfitriona.

Para buscar esa señal, el equipo observó Beta Pictoris b con MeerKAT, una red de radiotelescopios de Sudáfrica. Registró emisiones persistentes y ráfagas rápidas, repetidas y fuertemente polarizadas entre 0,85 y 3,5 gigahercios. Esas características son compatibles, según los autores, con un mecanismo que también produce radioemisiones aurorales en los planetas del Sistema Solar: electrones acelerados en un entorno magnético emiten ondas de radio en frecuencias vinculadas a la intensidad del campo donde se originan.

La frecuencia más alta observada permite al equipo inferir un campo de al menos 1,25 kilogauss. Para comparar escalas, un kilogauss equivale a mil gauss, una unidad usada para medir magnetismo. La estimación no significa que todo el planeta tenga un campo uniforme de esa intensidad: describe el mínimo compatible con la región que habría producido la emisión. Sin embargo, ofrece una vía para estudiar el magnetismo de planetas que no pueden visitarse ni resolverse con imágenes detalladas.

El resultado también ilustra por qué las auroras son más que un espectáculo visual. En la Tierra, su luz aparece cuando partículas cargadas son guiadas por el campo magnético hacia la atmósfera. En otros mundos, las señales de radio asociadas a ese proceso pueden viajar por el espacio y llegar a un radiotelescopio. Si esta interpretación se confirma en más objetos, la radioastronomía podría ayudar a comparar cómo funcionan los campos magnéticos en planetas de tamaños, edades y entornos estelares distintos.

El trabajo es un preprint, es decir, una versión científica que todavía no ha pasado por revisión por pares. La identificación de las ráfagas como emisión auroral y la estimación del campo dependen de ese modelo físico y deberán someterse al escrutinio de otros especialistas. Por ahora, se trata de una evidencia prometedora de que las ondas de radio pueden revelar aspectos antes inaccesibles de los mundos que orbitan otras estrellas.

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L. Calçada/ESO, N. Risinger/skysurvey.org · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen

Cita original

Ortiz Ceballos, K. N., Berger, E., & Cendes, Y. (2026). Discovery of radio emission from the exoplanet Beta Pictoris b. arXiv. https://doi.org/10.48550/arXiv.2609.16720

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