Las fuentes de lava de Kīlauea no aparecen sin aviso. Antes de varios de esos chorros, que pueden elevar roca fundida cientos de metros, el suelo de la caldera se hincha y se inclina levemente. A esa señal se suman pequeños episodios de actividad sísmica y sonidos de muy baja frecuencia. Un equipo que siguió la erupción hawaiana con varios instrumentos propone que ese conjunto de pistas refleja la acumulación y liberación de gases atrapados dentro del magma.
La erupción comenzó en diciembre de 2024 en Halemaʻumaʻu, el cráter de la cumbre. Hasta septiembre de 2026 había producido 54 episodios de fuentes de lava, separados por pausas de días o semanas; algunas alcanzaron varios cientos de metros de altura. Ese comportamiento repetido es poco común en el registro histórico de Kīlauea y convirtió al volcán en una oportunidad para observar un mismo proceso muchas veces, con una red moderna de mediciones.
Para el estudio, el grupo reunió datos sísmicos, acústicos, de deformación del terreno y de emisiones de gases antes de las fuentes. El patrón se hizo más claro a partir del decimocuarto episodio: en los minutos previos aparecían secuencias repetidas de energía sísmica y sonido de baja frecuencia. La interpretación es que bolsas de gas hacen ascender y descender el magma por conductos estrechos, en un movimiento comparable al de un pistón. A la vez, la caldera se inflaba, una señal compatible con la acumulación de magma bajo el cráter.
Los resultados también permiten poner a prueba una explicación alternativa. Una hipótesis atribuía estas fuentes a una espuma rica en dióxido de carbono que se expandiría de manera abrupta sobre el magma atrapado. Durante los episodios analizados, el equipo detectó dióxido de azufre, pero relativamente poco dióxido de carbono. Eso no respalda que esa espuma sea el mecanismo dominante en esta secuencia eruptiva; no significa que el dióxido de carbono no intervenga en otros volcanes o en otras circunstancias.
Comprender qué señales preceden a una fuente de lava puede mejorar la interpretación de los datos que recogen los observatorios volcánicos durante una crisis. Sin embargo, el trabajo describe una erupción todavía en curso y un volcán con características propias. Aún quedan por resolver preguntas sobre cuánto pesan la presión en el reservorio de magma, la permeabilidad de los conductos y la composición de los gases en cada episodio, por lo que sus conclusiones no deben trasladarse sin más a todos los volcanes.
Kilauea's display is revealing why volcanoes spew like a fountain show · Science News
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Flinders, A. F., Deligne, N. I., Hon, K., Downs, D. T., Lynn, K. J., Nadeau, P. A., Mulliken, K., Chang, J. C., Dotray, P. J., Bagnardi, M., Johanson, I. A., Zoeller, M. H., Anderson, K. R., Patrick, M. R., Kern, C., Sealing, C. R., Poland, M. P., Phillips, D., Cappos, M., et al. (2026). Insights from more than a year of ongoing episodic lava fountaining at Kīlauea. Science, 394(6820). https://doi.org/10.1126/science.aef2931
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