Un sismo ocurrido en Marte en 2019 probablemente puso en movimiento decenas de rocas en una zona de laderas y fracturas cercana al ecuador del planeta. La relación no fue observada en el instante mismo del temblor: surge de comparar imágenes orbitales tomadas antes y después del evento. Aún así, la concentración de rastros nuevos y su cercanía con el sismo ofrecen una de las evidencias más claras de que los terremotos marcianos también pueden desencadenar desprendimientos.
El estudio se centró en Cerberus Fossae, una región marcada por grietas, valles y pendientes. Allí, el módulo InSight de la NASA registró en julio de 2019 el sismo S0235b. InSight llegó a Marte en 2018 y, durante sus cuatro años de actividad, detectó más de mil temblores. Pero un único sismómetro no puede describir con detalle lo que sucede en todo el planeta. Por eso, las señales que quedan grabadas en el paisaje pueden aportar información complementaria.
El equipo comparó imágenes de alta resolución obtenidas en junio de 2019 con otras de diciembre de 2020. Encontró 27 rasgos lineales nuevos, compuestos por decenas o cientos de marcas sucesivas. La forma de esas marcas es consistente con el rebote y el descenso de rocas por una pendiente. El número llama la atención porque, a partir de imágenes anteriores, los investigadores estimaron que en esa región aparecen en promedio apenas unos dos rastros de este tipo por año.
La coincidencia temporal con el sismo y la ubicación de los rastros respaldan la hipótesis de que el temblor desencadenó las caídas. Los autores también evaluaron si las rocas podían desplazarse en esas laderas por la sacudida. Sin embargo, la evidencia no permite reconstruir el momento exacto de cada desprendimiento. Es una atribución basada en varias señales que convergen, no una filmación directa de las rocas mientras caían.
El resultado también deja preguntas abiertas. Los nuevos desprendimientos aparecieron en el lado norte de un valle importante, aunque había más rocas disponibles en el lado sur. Esa diferencia sugiere que la forma del terreno puede modificar cómo se propagan las ondas sísmicas y dónde terminan produciendo una sacudida suficientemente intensa.
Si el patrón se confirma en otros sitios y con otros sismos, los rastros de rocas podrían servir como indicadores de actividad sísmica en lugares sin instrumentos sobre el terreno. Las imágenes repetidas desde órbita no reemplazan a un sismómetro, pero pueden ayudar a identificar zonas activas y a reconstruir procesos que ocurren lejos de los puntos donde las misiones consiguen medirlos directamente.
A quake on Mars may have set these rocks rolling · Science News
Science News · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Vijayan, S., Das, B., Rama Subramanian, V., Sahoo, R., Lucas, A., Thahira, U., Aditi, R., Saravanan, S., Kimi, K. B., Sandeep, & Bhardwaj, A. (2026). Recent boulder falls in Cerberus Fossae, Mars, triggered by the S0235b marsquake. npj Space Exploration, 2(1), 34. https://doi.org/10.1038/s44453-026-00052-x
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