No todas las tortugas marinas verdes de Galápagos parecen vivir en movimiento constante entre grandes distancias. Un estudio publicado en Frontiers in Amphibian and Reptile Science siguió durante meses a ejemplares del llamado morfotipo amarillo y encontró que varios permanecen muy ligados a zonas costeras de una sola isla, con desplazamientos bastante más acotados de lo que suele imaginarse para estos reptiles marinos.
La imagen más conocida de las tortugas marinas es la de animales capaces de cruzar océanos entre áreas de alimentación y playas de anidación. Esa capacidad existe, pero el nuevo trabajo muestra que no describe por igual a todos los individuos ni a todas las poblaciones. En Galápagos, al menos para este grupo poco estudiado, una parte importante del tiempo parece transcurrir cerca de hábitats costeros concretos, donde los animales vuelven una y otra vez.
Para investigarlo, el equipo usó telemetría satelital Argos en nueve tortugas adultas o de tamaño adulto, dos hembras y siete machos, capturadas en cuatro islas de la Reserva Marina de Galápagos. El seguimiento duró entre 45 y 418 días. Con esos datos, los investigadores reconstruyeron recorridos, áreas de uso y posibles movimientos entre islas, una información especialmente valiosa porque se sabe mucho menos sobre los machos y sobre este morfotipo que sobre otras tortugas verdes estudiadas en la región.
Los resultados muestran una fuerte fidelidad a zonas costeras someras. La mayoría de los animales permaneció asociada sobre todo a una sola isla, aunque algunos realizaron viajes entre islas a lo largo de decenas de kilómetros. Incluso con seguimientos prolongados, ninguno salió del archipiélago. Las áreas utilizadas también variaron mucho entre individuos, lo que sugiere que no existe una única estrategia espacial, pero sí una tendencia clara a mantenerse dentro de un radio relativamente local.
Ese patrón importa porque cambia la manera de pensar la conservación. Si ciertas tortugas dependen durante largos períodos de áreas costeras específicas, la calidad de esos hábitats y la conectividad entre corredores cercanos pasan a ser tan relevantes como las grandes rutas migratorias. En una reserva marina, eso puede influir en cómo se priorizan zonas de protección, vigilancia pesquera y monitoreo de perturbaciones humanas.
El trabajo también aporta una pieza útil para entender mejor a las tortugas verdes de Galápagos como conjunto. En el archipiélago conviven dos morfotipos y todavía quedan preguntas abiertas sobre cómo se reparten el espacio, qué vínculos mantienen con otras poblaciones del Pacífico y hasta qué punto sus rutinas cambian entre sexos, estaciones o etapas reproductivas. Mostrar que algunos individuos del morfotipo amarillo actúan más como residentes costeros que como grandes viajeros ayuda a completar ese mapa biológico.
Como ocurre con muchos estudios de campo, hay límites importantes. La muestra es pequeña, se concentra en una población concreta y describe movimientos, no todas las causas ecológicas detrás de ellos. Tampoco permite afirmar que todas las tortugas amarillas de Galápagos se comporten de esta manera. Aún así, el resultado es valioso porque documenta con datos directos un comportamiento que había sido poco explorado y que puede ser clave para proteger mejor a estos animales en uno de los sistemas marinos más singulares del planeta.
Movements of yellow-morphotype green turtles (Chelonia mydas) in the Galápagos Marine Reserve · Frontiers
Ciencias.uy / MiniMax image-01 · Imagen generada con MiniMax image-01 para Ciencias.uy; uso editorial no comercial; CC BY 4.0 · Fuente de imagen
Muñoz-Pérez, J. P., Alarcón-Ruales, D. E., Tanabe, L. K., Hart, C. E., Heidemeyer, M., Steiner, T., Arauz, R., Valle, C. A., & Rowe, J. W. (2026). Movements of yellow-morphotype green turtles (Chelonia mydas) in the Galápagos Marine Reserve. Frontiers in Amphibian and Reptile Science, 4, 1837921. https://doi.org/10.3389/famrs.2026.1837921
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