La placenta suele describirse como el órgano que conecta a la persona gestante con el feto: intercambia oxígeno, nutrientes y desechos. Un estudio publicado en PLOS Biology suma otra función a esa imagen. En modelos animales, una proteína producida por la placenta pareció actuar como una señal que llega al feto y contribuye a que este crezca durante la gestación.
La investigación se centró en GDF15, una proteína cuya concentración cambia durante el embarazo. El equipo observó que, en modelos de restricción del crecimiento fetal, había menos GDF15 tanto en la placenta como en la sangre fetal. Ese patrón apareció en ratones (Mus musculus) y cerdos (Sus scrofa), y las concentraciones más altas se asociaron con fetos de mayor peso. Esa relación, por sí sola, no demuestra que la proteína sea la causa del crecimiento; por eso los investigadores hicieron experimentos adicionales.
En ratones modificaron de manera selectiva la producción de GDF15 en la placenta. Cuando faltaba esa señal, los fetos mostraban restricción del crecimiento. También siguieron una versión marcada de la proteína y encontraron indicios de que puede pasar desde la placenta a la circulación fetal y alcanzar el hígado.
Allí aparece una posible explicación del efecto. En células de hígado fetal de ratón, GDF15 activó procesos que aumentaron la producción de IGF2, una molécula relacionada con el crecimiento durante el desarrollo. Al bloquear uno de esos pasos celulares, el aumento de IGF2 dejó de observarse. En conjunto, los resultados apoyan la idea de una conversación biológica entre placenta e hígado fetal: la primera emite una señal y el segundo responde produciendo un factor que favorece el crecimiento.
El grupo probó además una intervención experimental: encapsuló ARN mensajero de Gdf15 en nanopartículas diseñadas para dirigirse a la placenta. En ratonas con un modelo de restricción del crecimiento fetal, esa administración aumentó la señal y alivió el problema de crecimiento observado. El experimento sirve para poner a prueba el mecanismo, no para anticipar una aplicación clínica inmediata.
La restricción del crecimiento fetal es una complicación importante del embarazo y sus causas pueden ser diversas. Entender mejor cómo participa la placenta podría ayudar, a largo plazo, a distinguir mecanismos y a diseñar estrategias de prevención o tratamiento. Pero este trabajo no evaluó embarazos humanos ni establece que los niveles de GDF15 sean una causa de restricción del crecimiento en personas. Tampoco permite conocer la seguridad de administrar nanopartículas con ARN mensajero durante una gestación humana.
Los resultados deben leerse, por tanto, como evidencia experimental en animales: muestran que alterar una señal concreta de la placenta puede modificar el crecimiento fetal en esos modelos. Harán falta estudios en tejidos y poblaciones humanas, además de evaluaciones estrictas de seguridad, antes de saber si esta vía tiene utilidad médica.
Deficiency of placental GDF15 causes fetal growth restriction by inhibiting fetal hepatic STAT3-IGF2 axis · PLOS Biology
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Liu, X. P., Zhang, X., Cai, C. X., Qin, M. M., Leng, X. K., Chen, J. H., Han, Y. F., Xiao, J. Y., Huang, J. H., & Wu, J. W. (2026). Deficiency of placental GDF15 causes fetal growth restriction by inhibiting fetal hepatic STAT3-IGF2 axis. PLOS Biology, 24(10), e3004061. https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3004061
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