La cabergolina, un medicamento que se usa para suprimir la producción de leche en situaciones específicas después del parto, podría abrir una nueva línea de investigación para prevenir algunos cánceres de mama. Un estudio reciente redujo la aparición de tumores en un modelo de ratón con alto riesgo genético y, por separado, halló una menor incidencia de cáncer de mama en registros médicos de mujeres que habían recibido el fármaco. El resultado es sugestivo, pero aún no permite usar la cabergolina como prevención: faltan ensayos clínicos que demuestren que el beneficio existe y supera los riesgos en personas.
El interés está en lo que sucede cuando termina la lactancia. Durante el embarazo y la lactancia, el tejido mamario crece y se reorganiza para producir leche. Después del destete, atraviesa una etapa de reducción y limpieza natural llamada involución: se eliminan estructuras que ya no son necesarias y el tejido vuelve gradualmente a otro estado. El equipo investigador plantea que, en algunas circunstancias, esa transición podría dejar un entorno favorable para que progresen células con alteraciones previas.
Para poner a prueba esa idea, los autores administraron una sola dosis de cabergolina después de la lactancia a ratones de laboratorio modificados para portar alteraciones en Brca1 y Trp53, dos genes vinculados a formas agresivas de cáncer de mama. En esos animales, el tratamiento retrasó la aparición de tumores y redujo su incidencia. También se observaron cambios compatibles con una involución más intensa, como menor área de los conductos mamarios y menor proliferación celular.
La parte humana del trabajo analizó de manera retrospectiva dos grandes cohortes europeas. Al comparar los antecedentes de mujeres que habían recibido cabergolina con los de quienes no la habían recibido, los investigadores hallaron una asociación con una incidencia posterior menor de cáncer de mama. El metaanálisis de ambas cohortes estimó una reducción cercana al 69 %, una cifra que merece atención, pero que no prueba causalidad.
La razón es que los estudios observacionales comparan grupos que ya tuvieron experiencias clínicas distintas. Aunque se ajusten factores conocidos, puede haber otras diferencias —por ejemplo, condiciones que llevaron a indicar el medicamento, antecedentes de salud o características sociales— que influyan en el resultado. Además, un efecto observado en un modelo de ratón no se traslada automáticamente a las personas.
Los investigadores planean ensayos con mujeres portadoras de mutaciones en BRCA1 y seguimiento de marcadores biológicos tras el destete. Esos estudios deberán aclarar si la cabergolina modifica realmente el riesgo de cáncer, qué personas podrían beneficiarse y cuál sería la dosis adecuada. Hasta entonces, el hallazgo debe entenderse como una hipótesis preventiva respaldada por señales iniciales, no como una recomendación para cambiar tratamientos ni decisiones sobre lactancia.
Lactation drug could reduce breast cancer risk after childbirth, study suggests · University of British Columbia
UBC News · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
García-Sancha, N., Corchado-Cobos, R., Ghorayeb, R., et al. (2026). Cabergoline suppresses postpartum breast cancer by enhancing mammary gland involution in Brca1-mutant mice and is associated with reduced risk in younger women. Cancer Discovery. https://doi.org/10.1158/2159-8290.CD-26-0187
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