La forma de respirar puede influir en las decisiones que tomamos

Un estudio encontró que respirar lentamente con exhalaciones prolongadas hace que el cerebro sea más sensible a las recompensas, llevando a decisiones más arriesgadas.

Por Redacción Ciencias.UY 06 de setiembre de 2026 a las 07:45 4 min de lectura
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Representación artística de una persona respirando tranquilamente

La forma en que respiramos podría influir directamente en las decisiones que tomamos. Una investigación realizada por científicos del Instituto Alemán de Nutrición Humana Potsdam-Rehbrücke y la Universidad Charité de Berlín descubrió que respirar lentamente con exhalaciones prolongadas aumenta la variabilidad de la frecuencia cardíaca y hace que el cerebro sea más sensible a las recompensas, lo que se asocia con decisiones más arriesgadas.

La toma de decisiones tradicionalmente se ha visto como un proceso centrado principalmente en el cerebro. Sin embargo, la nueva investigación examinó una posibilidad más amplia: que las señales de otras partes del cuerpo pueden cambiar la actividad cerebral e influir en las decisiones que las personas toman.

El estudio fue liderado por la profesora Soyoung Q. Park, quien explicó que “nuestras decisiones rara vez están determinadas únicamente por información externa. Más bien, nuestro juicio surge de la interacción entre los procesos cognitivos y nuestro estado corporal actual. Anteriormente se desconocía cómo la regulación consciente de nuestro cuerpo, por ejemplo a través de la respiración controlada, podría controlar activamente nuestro proceso de toma de decisiones. Queríamos crear un cambio fisiológico usando un patrón de respiración lento para cambiar la calidad de nuestras decisiones”.

Los investigadores estudiaron a 41 participantes sanos mientras tomaban decisiones arriesgadas bajo condiciones de respiración cuidadosamente controladas. Los participantes siguieron instrucciones visuales de respiración y respiraron a su ritmo individual normal o redujeron su respiración mientras extendían la fase de exhalación con una proporción de 2:8 entre inhalación y exhalación.

Mientras los participantes completaban una serie de decisiones relacionadas con el riesgo, el equipo de investigación midió varios aspectos de sus respuestas físicas y neurológicas. Se utilizó resonancia magnética funcional para rastrear la actividad cerebral, mientras que simultáneamente se monitorearon los patrones de respiración, la actividad cardíaca, la conductancia de la piel y las respuestas pupilares.

Los resultados mostraron que la exhalación extendida ralentizó la frecuencia cardíaca y se asoció con decisiones más arriesgadas. Es importante destacar que el cambio provino de una mayor atención a las posibles recompensas en lugar de una menor preocupación por las pérdidas potenciales. Los participantes aún respondieron de manera similar ante las pérdidas.

Los investigadores también detectaron una actividad más intensa en la corteza prefrontal ventromedial y el precuneo. Estas regiones cerebrales están involucradas en el procesamiento de recompensas y en la regulación del tiempo entre los latidos del corazón, una medida conocida como variabilidad de la frecuencia cardíaca.

El estudio añade evidencia a un campo creciente centrado en la comunicación cuerpo-cerebro y respalda los modelos neuroviscerales, que proponen que el estado físico de una persona puede dar forma intensa a los procesos cognitivos.

Las técnicas de respiración han acompañado a la humanidad durante milenios en varias religiones y culturas. Con este estudio, los investigadores proporcionan prueba científica de que es un método confiable y específico capaz de controlar nuestras decisiones.

Dado que la respiración controlada es simple, económica y relativamente fácil de aprender, los investigadores señalan que podría tener valor como herramienta de autorregulación cotidiana. También puede tener potencial como enfoque de apoyo no farmacológico en entornos clínicos, particularmente para trastornos como los trastornos de ansiedad o la depresión, que pueden involucrar una regulación autonómica alterada y respuestas modificadas a las recompensas.

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Cita original

Huang, W., Schmidt, M., Rebollo, I., Molter, F., Pu, M., Keweloh, B., Lam, L. Y., Mohr, P. N. C., Bellucci, G., Röttger, S., & Park, S. Q. (2026). Slow breathing impacts inter-organ dynamics modulating brain function and risk behavior. Neuron. https://doi.org/10.1016/j.neuron.2026.04.044

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