El humo de incendios ya domina los días de aire más insalubre durante el embarazo en Estados Unidos

Un análisis de 64,5 millones de nacimientos halló que el humo de incendios forestales ya explica la mayor parte de los días de contaminación del aire más alta durante el embarazo en Estados Unidos.

Por Redacción Ciencias.UY 07 de agosto de 2026 a las 05:00 5 min de lectura
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Durante años, la contaminación del aire causada por autos, industrias y otras fuentes humanas bajó de forma importante en Estados Unidos. Pero ese avance está perdiendo terreno por otra vía: un nuevo estudio concluye que el humo de incendios forestales ya se convirtió en la principal fuente de los días con aire más insalubre durante el embarazo.

El trabajo, publicado en Frontiers in Environmental Health, no siguió a unas pocas personas sino a una población enorme. Los investigadores combinaron registros nacionales de certificados de nacimiento con datos diarios de contaminación en 2.842 condados entre 2003 y 2019, lo que les permitió reconstruir la exposición prenatal a partículas finas PM2.5 para 64,5 millones de nacimientos. Después separaron, mediante modelos atmosféricos, qué parte de esas partículas provenía de incendios y cuál de otras fuentes.

La tendencia general parece, a primera vista, alentadora: la exposición prenatal promedio a PM2.5 cayó de 12,82 a 8,45 microgramos por metro cúbico en ese período. El problema es que esa mejora fue mucho mayor en la contaminación no asociada a incendios que en la ligada al humo. Como resultado, la porción atribuible a incendios más que se duplicó, al pasar de 3,71% a 8,19% de la exposición prenatal promedio. Según los autores, esa diferencia equivale a una parte de la mejora en calidad de aire que el país dejó de ganar.

El cambio se vuelve todavía más claro cuando se miran los días de contaminación muy alta, por encima de 35 microgramos por metro cúbico. Mientras los episodios vinculados a fuentes no incendiarias cayeron 85%, los atribuibles al humo se mantuvieron casi sin cambios. Para el final del período estudiado, el humo de incendios explicaba 65% de esos eventos de exceso durante el embarazo. En otras palabras, hoy muchos de los peores días ya no dependen sobre todo del tránsito o de las chimeneas, sino del avance del fuego y de cómo ese humo viaja por grandes distancias.

El estudio también muestra que la carga no se reparte igual. Los condados con interfaz entre zonas urbanas y vegetación silvestre, los hogares de menores ingresos, las comunidades indígenas y los lugares con escasez de servicios de maternidad quedaron más expuestos. En los condados con falta de hospitales maternos, la contribución del humo llegó a ser casi el doble que en las zonas con mejor acceso. Eso vuelve el hallazgo especialmente relevante para salud pública, porque combina un riesgo ambiental creciente con desigualdades previas en atención médica.

La importancia del resultado no está en demostrar que cada episodio de humo cause por sí mismo un daño concreto en cada embarazo, algo que este trabajo no midió de manera directa, sino en mostrar cómo cambió el paisaje del riesgo. Ya existía evidencia de que la exposición a PM2.5 durante la gestación se asocia con peores resultados al nacer, y los autores recuerdan además que el material particulado del humo puede ser especialmente tóxico. Si los incendios siguen creciendo en frecuencia o intensidad, podrían erosionar parte de los beneficios logrados por décadas de control de emisiones.

Como todo estudio de este tipo, tiene límites. El análisis estimó exposición a partir del condado de residencia y no pudo saber si las personas se mudaron durante el embarazo, cuánto tiempo pasaron fuera de su hogar o si usaron medidas de protección como filtros de aire o mascarillas. Tampoco evaluó resultados clínicos individuales del embarazo. Aún así, el tamaño de la base analizada y la escala nacional del enfoque dejan una señal difícil de ignorar: cuando se piensa en contaminación del aire durante la gestación, el humo de incendios ya no es un factor periférico, sino un actor central.

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Cita original

Liang, M., Sapkota, A., He, H., Aryal, S., Sieck, N. E., & Boudreaux, M. (2026). Wildfire contributions to prenatal PM2.5 exposure in the contiguous United States, 2003-2019. Frontiers in Environmental Health, 5, 1838836. https://doi.org/10.3389/fenvh.2026.1838836

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