Muchas estructuras de la naturaleza existen en dos versiones especulares, como una mano izquierda y una derecha. Esa propiedad, llamada quiralidad, importa en química, biología y materiales. Un estudio publicado en Nature muestra ahora que ciertos cristales que en principio no son quirales pueden volverse “zurdos” o “diestros” cuando se los aprieta o estira en una dirección concreta.
La idea central es que la deformación mecánica puede actuar como un control directo sobre esa “mano” del material. El equipo propone llamar a este fenómeno efecto piezoquiral, en analogía con otros efectos conocidos en los que una presión o tensión cambia propiedades eléctricas o magnéticas. Según el trabajo, algunos cristales contienen dentro de su estructura pequeños fragmentos de quiralidad opuesta que normalmente se compensan entre sí. Cuando se aplica una deformación uniaxial, ese equilibrio se rompe y el cristal adquiere una preferencia quiral neta.
Los investigadores comprobaron el efecto en un cristal de sulfuro de plata y galio, AgGaS2, midiendo cómo cambiaba su actividad óptica bajo tensión mecánica. Además, mostraron que la dirección final de la quiralidad no queda fijada de una sola manera: puede invertirse cambiando la orientación de la deformación o pasando de compresión a estiramiento. En otras palabras, no se trata solo de generar quiralidad, sino de poder ajustarla en dos sentidos con una herramienta relativamente simple.
Eso vuelve interesante el hallazgo más allá de la física básica. La quiralidad influye en cómo ciertos materiales interactúan con la luz, con el espín de los electrones y con moléculas que también tienen “mano” propia. Por eso los autores mencionan posibles aplicaciones futuras en fotónica, espintrónica, catálisis asimétrica o biosensores. Aún así, el avance está lejos de traducirse enseguida en dispositivos. Por ahora es una demostración experimental en una familia concreta de cristales y todavía falta ver qué tan general resulta el efecto, qué materiales lo aprovechan mejor y cuán fácil sería integrarlo en tecnologías reales. Lo nuevo, en cualquier caso, es claro: deformar un cristal ya no solo cambia su forma, también puede cambiar su “mano”.
Ciencias.uy / MiniMax image-01 · Imagen generada con MiniMax image-01 para Ciencias.uy; uso editorial no comercial; CC BY 4.0 · Fuente de imagen
Zeng, Z., Först, M., Fechner, M., Deng, X., Cavalleri, A., & Radaelli, P. G. (2026). The piezochiral effect. Nature. https://doi.org/10.1038/s41586-026-10845-5
Relacionadas por categoría
Ver masInvestigadores descubren que superficies irregulares de baterías pueden engañar a los microscopios
Científicos de KAIST descubrieron que superficies irregulares de baterías crean ilusiones que parecen movimiento de iones, pero son artefactos de medición.
Un nanomaterial cambia con el aire y conserva magnetismo a temperaturas mucho más altas
Un estudio describió un espinel de plata, cromo y selenio que al exponerse al aire cambia su estructura y eleva más de 250 kelvin la temperatura hasta la que sigue siendo magnético.
Un fotocátodo en capas convierte CO2 en etanol con más estabilidad
Un nuevo diseño en capas logró transformar dióxido de carbono en etanol con luz visible, alta selectividad y una estabilidad muy superior a la de sistemas similares.
Más de la misma fuente
Ver masEl proteoma humano es más diverso de lo que refleja el ADN
Un estudio de 29 tejidos humanos detectó miles de variantes de proteínas, incluidas algunas que pueden surgir durante la fabricación celular y no solo por cambios en el ADN.
Un implante cerebral decodifica habla y gestos a la vez en personas con parálisis
Un estudio con tres participantes muestra que un solo implante cerebral puede traducir intentos de hablar y gesticular en el control simultáneo de un avatar.
Un mapa de proteínas ayuda a buscar combinaciones más selectivas contra el cáncer
Un estudio en Nature propone mirar qué proteínas están juntas en la superficie de células tumorales para encontrar combinaciones terapéuticas más precisas.
Más del mismo autor
Ver masLa jerarquía social cambia cómo los ratones responden ante una amenaza
Un experimento con ratones muestra que estar acompañado modifica la defensa ante amenazas, pero el efecto depende del peligro y de la posición social del animal.
Una proteína del parásito de la malaria revela una posible diana farmacológica
Un estudio en cultivos de Plasmodium falciparum encontró que una pequeña proteína sostiene una fábrica celular indispensable para la supervivencia del parásito.
Chlamydia altera temporalmente el programa de las células que infecta
Un estudio muestra que Chlamydia trachomatis modifica señales que regulan la actividad de los genes de las células infectadas. El hallazgo ayuda a entender mejor la relación entre el microbio y su huésped.