Un algoritmo simple pone a prueba los pronósticos del hielo marino ártico

Un método que compara el Ártico actual con años parecidos del pasado ofrece varios pronósticos posibles y hace visible su incertidumbre.

Por Redacción Ciencias.UY 11 de octubre de 2026 a las 12:00 3 min de lectura
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Hielo marino fragmentado frente a una costa montañosa nevada del Ártico

Pronosticar cuánto hielo cubrirá el océano Ártico dentro de varios meses no consiste solamente en elegir una cifra. También exige indicar cuán amplio es el margen de duda. Un estudio publicado en Scientific Reports propone una manera deliberadamente sencilla de hacerlo: buscar, en el registro histórico, años cuya extensión de hielo se pareciera a la actual y observar qué ocurrió después.

El algoritmo, llamado Random Analog Predictor o RAP, trabaja con una serie de datos de extensión del hielo marino. En vez de simular de forma explícita la atmósfera, el océano y el hielo, reúne situaciones pasadas comparables y construye a partir de ellas varios desenlaces plausibles. Ese conjunto permite no solo obtener una estimación central, sino también medir cuánto difieren entre sí los futuros compatibles con las condiciones presentes.

Los autores evaluaron el método de forma retrospectiva: lo alimentaron con información que habría estado disponible en distintos momentos del pasado y compararon sus resultados con las observaciones que llegaron después. El error cuadrático medio de las estimaciones más representativas no superó los 0,6 millones de kilómetros cuadrados, según el artículo. Para la extensión media de septiembre —el mes en que el hielo ártico suele alcanzar su mínimo anual— su desempeño fue comparable al de modelos estacionales usados por la Sea Ice Prediction Network.

La importancia del resultado no está en reemplazar los modelos físicos más detallados. Estos incorporan procesos de la atmósfera y el océano que un registro histórico por sí solo no puede describir. Pero una referencia simple puede ayudar a hacer una pregunta exigente: si un modelo complejo no logra mejorar una predicción basada en años parecidos, ¿qué información adicional está aportando realmente?

El Ártico tiene un papel relevante en el clima porque el hielo refleja parte de la radiación solar, mientras que el agua oscura del océano absorbe más energía. Anticipar cambios en su extensión puede servir para estudiar la evolución del sistema climático, pero no equivale a predecir el tiempo de un lugar concreto ni sus efectos ecológicos o sociales. El RAP estima la extensión total del hielo y sus resultados dependen de los períodos y las métricas con que fue probado.

Además, la evaluación es una prueba retrospectiva, no una garantía sobre cada pronóstico futuro. Las condiciones del Ártico continúan cambiando y podrían producir situaciones sin un equivalente cercano en los registros anteriores. Precisamente por eso, mostrar un abanico de resultados posibles y no una única respuesta cerrada es parte central de la utilidad del método.

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Cita original

Raees, F., & Paparella, F. (2026). Random analog prediction provides a benchmark for seasonal Arctic sea ice extent forecasting. Scientific Reports. https://doi.org/10.1038/s41598-026-72959-0

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