Sonidos y microhábitats: un ensayo para ayudar a las larvas de coral a asentarse

Un ensayo de campo en Hawái probó cómo el sonido de un arrecife sano, la forma del hábitat y un material microbiano se relacionan con el asentamiento de larvas de coral.

Por Redacción Ciencias.UY 08 de octubre de 2026 a las 08:45 4 min de lectura
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Estructuras experimentales instaladas en un arrecife para estudiar el asentamiento de larvas de coral.

Para recuperarse, un arrecife no solo necesita que los corales adultos resistan: también necesita que nuevas larvas encuentren un lugar donde fijarse y crecer. Un ensayo realizado en la bahía de Kāneʻohe, en la isla hawaiana de Oʻahu, exploró si ese momento decisivo puede favorecerse al combinar sonidos de un arrecife sano, estructuras que ofrecen pequeños refugios y un material vivo con bacterias.

Las larvas de coral pasan un tiempo a la deriva antes de adherirse al fondo y transformarse en colonias jóvenes. Esa etapa de asentamiento depende de señales del entorno y de la superficie disponible. Por eso, el equipo instaló durante dos semanas 19 estructuras artificiales a distintas distancias de un altavoz submarino que reproducía el paisaje sonoro de un arrecife saludable. También colocó 12 bloques con microhábitats diseñados para reducir la fuerza del agua; algunos estaban cubiertos con una tinta de bacterias denominada Brink.

Al contar las larvas asentadas y analizar los resultados, los investigadores encontraron que la presencia de Brink, el tipo de estructura y la distancia al altavoz —hasta unos 20 metros— ayudaban a explicar parte de las diferencias en la densidad de asentamiento. El resultado no equivale a que el sonido por sí solo haya restaurado un arrecife. El propio estudio señala que la evidencia sobre la eficacia específica de la reproducción de sonidos todavía es tentativa.

La cautela es importante porque el experimento ocurrió en una sola bahía, durante un período breve y con un único despliegue de altavoz. Es posible, por ejemplo, que variaciones locales del agua o una concentración casual de larvas hayan influido en los patrones observados. Harán falta réplicas en otros arrecifes, estaciones y condiciones de oleaje para separar mejor el efecto de cada intervención.

Sin embargo, el trabajo ofrece una forma concreta de poner a prueba ideas de restauración que a menudo se estudian por separado. En vez de buscar una solución única, propone evaluar cómo se combinan las señales acústicas, la arquitectura de las superficies y los microorganismos que reciben a las larvas. Si esos ensayos a mayor escala confirman sus efectos, podrían ayudar a diseñar hábitats artificiales más favorables para la recuperación de arrecifes dañados, sin sustituir la necesidad de reducir las presiones que los degradan.

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Cita original

Thode, A., Levy, N., Boulais, O., Kundu, S., Freckelton, M., Schar, D., Hadfield, M., Reichert, J., Jorissen, H., Kramer, N., Levy, J., Hughes, K., The R3D Consortium, Madin, J., & Wangpraseurt, D. (2026). In situ enhancement of coral larval settlement using acoustic enrichment, engineered habitats and living materials. Communications Biology, 9(1), Article 1288. https://doi.org/10.1038/s42003-026-10932-3

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