En las montañas del Himalaya, el riesgo de una inundación no depende solo de la lluvia intensa, del deshielo o de un lago glaciar que se desborda. También importa qué tan cerca de los ríos viven las personas y se levantan edificios. Un estudio publicado en Scientific Reports detectó que esa exposición potencial aumentó de forma marcada entre 2016 y 2023 en cuencas de Nepal y regiones vecinas de India y China.
El equipo examinó áreas situadas hasta 50 kilómetros aguas abajo de 1.361 lagos glaciares. Comparó cinco bases de datos abiertas que dibujan la superficie ocupada por edificios a partir de imágenes y cartografía, y las contrastó con 5.994 construcciones delimitadas manualmente. La comparación mostró diferencias importantes entre los conjuntos de datos: el que tenía registros para varios años también fue el más preciso entre los evaluados, aunque no dejó de tener errores.
Con esa información, los investigadores calcularon la altura de cada edificio respecto del cauce de drenaje más cercano. La medida no equivale a un pronóstico de inundación: sirve para identificar construcciones que se encuentran relativamente bajas y cerca de los ríos, donde una crecida puede alcanzar con mayor facilidad. En terreno montañoso, esa diferencia vertical puede describir mejor la cercanía al agua que una franja horizontal de igual ancho para todos los valles.
La superficie edificada situada entre cero y 50 metros por encima de los cauces pasó de 12,38 a 18,04 kilómetros cuadrados durante el período estudiado. Es un incremento estimado de 46 %, con un margen de incertidumbre asociado a cómo se identifican los edificios desde el espacio. Dentro de zonas modeladas como posibles trayectorias de inundaciones por desborde de lagos glaciares, la superficie construida aumentó de 0,72 a 1,28 kilómetros cuadrados, cerca de 78 %.
Para aproximarse a la cantidad de población expuesta, el grupo combinó esos mapas con proyecciones demográficas. Estimó que en 2026 unas 293.800 personas —18 % de la población de las cuencas analizadas— residían en áreas ubicadas hasta 50 metros por encima del drenaje más cercano. Las proyecciones usadas sugieren además un aumento de unas 17.900 personas en esa franja entre 2015 y 2030, aunque la tendencia no fue igual en todas las zonas estudiadas.
La distinción es importante: exposición no es lo mismo que peligro ni que daño asegurado. Una vivienda puede estar en una zona baja sin que ocurra una inundación, y dos comunidades igualmente expuestas pueden tener vulnerabilidades muy distintas según la calidad de sus construcciones, sus sistemas de alerta, sus rutas de evacuación y sus recursos. El trabajo tampoco calcula la probabilidad de que un lago concreto se desborde ni reemplaza los mapas locales de amenaza.
Las estimaciones tienen otras limitaciones. Los inventarios de edificios elaborados con datos satelitales pueden omitir construcciones o unir varias en un solo contorno, sobre todo en valles difíciles de observar. La proyección de población se contrastó con datos censales de Nepal de un solo año y no puede capturar por completo los cambios futuros. Además, el análisis se concentró en los primeros 50 kilómetros aguas abajo, aunque algunas inundaciones pueden tener efectos más lejanos.
Aún con esas reservas, el estudio muestra una parte del problema que suele quedar fuera de los titulares sobre glaciares y tormentas: el riesgo de desastre cambia también cuando crece la ocupación de los valles. Contar con mapas actualizados de viviendas, ríos y relieve puede ayudar a localizar dónde conviene reforzar las alertas, planificar infraestructura y reducir la exposición antes de que ocurra una crecida.
Nearly 300,000 at risk from Himalayan floods, as flood zone building accelerates · Phys.org
Phys.org · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Watson, C. S., Rawlins, L. D., Chand, M. B., Bhambri, R., Khadka, N., Shrestha, M., Deepak, K. C., Routledge, D., & Middleditch, G. (2026). Increasing exposure to potential flooding in high-mountain catchments. Scientific Reports, 16, 29730. https://doi.org/10.1038/s41598-026-70268-0
Relacionadas por categoría
Ver masEl fondo de una laguna puede tener menos oxígeno que el agua de arriba
Una red de 80 sensores mostró que la falta de oxígeno junto al sedimento puede pasar inadvertida si solo se mide el agua a media profundidad.
Un algoritmo simple pone a prueba los pronósticos del hielo marino ártico
Un método que compara el Ártico actual con años parecidos del pasado ofrece varios pronósticos posibles y hace visible su incertidumbre.
Sonidos y microhábitats: un ensayo para ayudar a las larvas de coral a asentarse
Un ensayo de campo en Hawái probó cómo el sonido de un arrecife sano, la forma del hábitat y un material microbiano se relacionan con el asentamiento de larvas de coral.
Más de la misma fuente
Ver masUn fósil jurásico da pistas sobre la evolución de la garganta de los mamíferos
El esqueleto de Megacauda sungei conserva estructuras de la garganta que ayudan a reconstruir cómo evolucionaron la deglución y la alimentación en parientes tempranos de los mamíferos.
Un algoritmo simple pone a prueba los pronósticos del hielo marino ártico
Un método que compara el Ártico actual con años parecidos del pasado ofrece varios pronósticos posibles y hace visible su incertidumbre.
Nuevas reglas para distinguir fases cuánticas cuando hay ruido
Un marco teórico propone cómo reconocer fases topológicas en sistemas cuánticos que interactúan con su entorno y pierden coherencia.
Más del mismo autor
Ver masEl fondo de una laguna puede tener menos oxígeno que el agua de arriba
Una red de 80 sensores mostró que la falta de oxígeno junto al sedimento puede pasar inadvertida si solo se mide el agua a media profundidad.
Un fósil jurásico da pistas sobre la evolución de la garganta de los mamíferos
El esqueleto de Megacauda sungei conserva estructuras de la garganta que ayudan a reconstruir cómo evolucionaron la deglución y la alimentación en parientes tempranos de los mamíferos.
Un algoritmo simple pone a prueba los pronósticos del hielo marino ártico
Un método que compara el Ártico actual con años parecidos del pasado ofrece varios pronósticos posibles y hace visible su incertidumbre.