El colágeno que rodea a algunos tumores puede ayudarlos a resistir la escasez de nutrientes

En cultivos y organoides de ratón, el colágeno tipo I favoreció que células de cáncer de mama y páncreas sobrevivieran cuando faltaba glucosa.

Por Redacción Ciencias.UY 19 de setiembre de 2026 a las 01:45 4 min de lectura
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Imagen científica en escala de grises del estudio sobre células tumorales y colágeno tipo I.

Un tumor no crece aislado: sus células viven entre vasos sanguíneos, células sanas y una red de proteínas que les da soporte. Un estudio con modelos de cáncer de mama y de páncreas sugiere que una de esas proteínas, el colágeno tipo I, puede hacer algo más que formar un andamio: ayudar a células tumorales invasivas a resistir cuando escasean nutrientes esenciales.

El equipo cultivó células humanas de cáncer de mama y páncreas sobre colágeno y las sometió a condiciones sin glucosa ni piruvato, dos fuentes habituales de energía celular. También usó esferoides tridimensionales y organoides de tumores de ratón, modelos que se acercan más que una placa plana a algunas características del tejido tumoral. En esas condiciones, el colágeno favoreció la supervivencia de varias líneas invasivas; en algunas, además impulsó el crecimiento y la invasión de los cultivos.

La explicación propuesta no es que las células estuvieran simplemente “comiendo” el colágeno. Al entrar en contacto con esa red, activaban señales que mantenían disponibles aminoácidos, los componentes con los que se construyen proteínas. El trabajo observó una mayor presencia en la membrana celular de un transportador de aminoácidos, una especie de puerta de entrada. Así, aún con poca glucosa, las células podían conservar recursos que sostienen su funcionamiento.

Cuando los investigadores bloquearon una proteína de adhesión que reconoce el colágeno o redujeron la actividad de ese transportador, disminuyeron el crecimiento y la invasión en los modelos bidimensionales y tridimensionales. En los organoides de ratón, un inhibidor del transportador también redujo el tamaño y la invasión. Estos resultados ayudan a entender por qué el tejido fibroso que rodea a ciertos tumores puede influir en su comportamiento: el entorno físico y químico puede participar en la capacidad de las células cancerosas para adaptarse a condiciones adversas.

El estudio también analizó datos de expresión génica ya disponibles de tumores humanos. Encontró que dos componentes del transportador aparecían con mayor expresión en subtipos de cáncer de mama y páncreas asociados con peor evolución. Esa asociación no prueba que el mecanismo observado en el laboratorio cause por sí mismo esos desenlaces ni permite predecir la respuesta de una persona a un tratamiento.

La cautela es importante. La evidencia funcional procede de líneas celulares, modelos tridimensionales y organoides de ratón, no de ensayos clínicos. Bloquear un transportador de aminoácidos en una persona podría tener efectos distintos y afectar también a tejidos sanos. La página del artículo lo identifica además como una prueba sin corregir, por lo que algunos detalles editoriales aún pueden cambiar. El hallazgo no propone un tratamiento disponible, pero abre una pregunta útil para la investigación oncológica: si el entorno fibroso ayuda a los tumores a sobrellevar la falta de recursos, ¿podría estudiarse como parte de estrategias futuras para dificultar esa adaptación?

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Cita original

Nazemi, M., Yanes, B., Vancauwenberghe, E., Oyelade, I., Walker, H., & Rainero, E. (2026). Collagen I promotes cancer cell survival via amino acid import and mTORC1/S6 activation. PLOS Biology, 24(9), e3003555. https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3003555

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