Una de las grandes cintas transportadoras del océano parece estar perdiendo fuerza. Un estudio publicado en Science Advances reunió casi dos décadas de observaciones en el Atlántico Norte y encontró una disminución consistente en una parte importante de la circulación meridional de retorno del Atlántico, conocida como AMOC por sus siglas en inglés. Es una señal relevante porque este sistema ayuda a redistribuir calor, influye sobre lluvias y tormentas y también puede modificar el nivel del mar en distintas costas.
La AMOC no es una sola corriente visible en la superficie, sino un conjunto de movimientos conectados. En términos simples, transporta aguas cálidas hacia el norte en capas superiores y devuelve aguas más frías y densas hacia el sur en profundidad. Ese intercambio es una pieza central del clima atlántico. Por eso, desde hace años existe preocupación por la posibilidad de que se debilite en un planeta que se calienta y recibe más agua dulce por deshielo y cambios en las precipitaciones.
Lo novedoso del trabajo es que no se apoya solo en modelos o reconstrucciones indirectas. El equipo usó datos de cuatro redes de medición instaladas a lo largo del borde occidental del Atlántico Norte, entre 16,5° y 42,5° de latitud norte. A partir de presión en el fondo marino, densidad, temperatura y corrientes, los investigadores estimaron cómo cambió el transporte profundo asociado a la circulación. La caída apareció en varios puntos a la vez, lo que refuerza la idea de que no se trata apenas de una oscilación local o pasajera.
Si esa tendencia continúa, las consecuencias pueden sentirse mucho más allá del océano abierto. Una AMOC más débil puede alterar patrones de lluvia, afectar trayectorias de tormentas, cambiar temperaturas regionales e intensificar la suba del mar en algunas franjas costeras del Atlántico. No significa que vaya a ocurrir un colapso inmediato ni que todos los efectos sean iguales en cada región, pero sí sugiere que un componente muy importante del sistema climático ya está mostrando señales medibles de cambio.
También conviene ser prudentes con la interpretación. El estudio observa una contribución específica del borde occidental de la AMOC y los propios autores señalan que otras partes de la circulación pueden compensar parcialmente esa disminución. Además, un sistema tan grande y complejo no se resume en una sola serie temporal. Aún así, el resultado suma una de las evidencias directas más sólidas hasta ahora de que la circulación atlántica está cambiando, y de que seguir midiéndola será clave para entender mejor los riesgos climáticos de las próximas décadas.
Scientists say a critical Atlantic ocean current is weakening and the world could feel the impact · ScienceDaily
ScienceDaily · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Xing, Q., Elipot, S., Johns, W. E., Smeed, D. A., Moat, B. I., & Loder, J. W. (2026). Meridionally consistent decline in the observed western boundary contribution to the Atlantic Meridional Overturning Circulation. Science Advances, 12(15), eadz7738. https://doi.org/10.1126/sciadv.adz7738
Relacionadas por categoría
Ver masConfirman la pérdida del último lago epishelf del Ártico canadiense
Un estudio reconstruyó cómo la ruptura de la plataforma de hielo de Milne hizo drenar el último lago epishelf de Canadá y transformó el fiordo en un sistema marino.
Cuando dos presiones juntas vencen a corales resistentes
En un experimento con corales de Florida, algunos genotipos resistieron nutrientes altos o enfermedad por separado, pero ninguno resistió bien ambos estresores combinados.
Una IA detecta cuándo un pez alcanza su límite térmico
Un sistema automatizado analizó videos de peces medaka para medir con menos subjetividad cuándo pierden el equilibrio bajo frío o calor extremos.
Más de la misma fuente
Ver masUna batería cuántica de laboratorio convirtió luz en corriente con un efecto colectivo
Un prototipo de microcavidad mostró que la potencia de carga y descarga puede crecer más rápido que el número de moléculas activas. Aún está lejos de una batería para dispositivos.
Veinticuatro especies nuevas revelan cuánto falta conocer del fondo del Pacífico
Un equipo describió 24 especies nuevas de pequeños crustáceos en una región abisal del Pacífico. El hallazgo ayuda a medir la biodiversidad antes de cualquier intervención en el fondo marino.
La forma de respirar puede influir en las decisiones que tomamos
Un estudio encontró que respirar lentamente con exhalaciones prolongadas hace que el cerebro sea más sensible a las recompensas, llevando a decisiones más arriesgadas.
Más del mismo autor
Ver masCómo las moscas ayudan a desentrañar la adaptación a sustancias tóxicas
Un experimento con moscas y edición genética muestra que la resistencia a una toxina vegetal depende de varios genes y puede estudiarse combinando métodos complementarios.
Una batería cuántica de laboratorio convirtió luz en corriente con un efecto colectivo
Un prototipo de microcavidad mostró que la potencia de carga y descarga puede crecer más rápido que el número de moléculas activas. Aún está lejos de una batería para dispositivos.
Veinticuatro especies nuevas revelan cuánto falta conocer del fondo del Pacífico
Un equipo describió 24 especies nuevas de pequeños crustáceos en una región abisal del Pacífico. El hallazgo ayuda a medir la biodiversidad antes de cualquier intervención en el fondo marino.