Una rutina tradicional china de movimientos lentos, respiración controlada y atención plena podría ser útil para personas con hipertensión leve. Un ensayo clínico aleatorizado difundido por ScienceDaily encontró que practicar baduanjin ayudó a reducir la presión arterial y sostuvo ese efecto durante al menos un año.
El baduanjin es una práctica corporal de baja a moderada intensidad, formada por ocho movimientos estructurados. Sus defensores destacan que es una rutina simple, de bajo costo y fácil de mantener en el tiempo, algo relevante en intervenciones basadas en estilo de vida.
Los investigadores quisieron evaluar si esa accesibilidad podía traducirse en un beneficio medible para personas con presión arterial elevada.
El ensayo siguió a 216 adultos de al menos 40 años con valores de presión sistólica compatibles con hipertensión grado 1. Los participantes fueron distribuidos entre tres grupos: baduanjin, caminata rápida y ejercicio autoguiado.
Según el comunicado, quienes practicaron baduanjin cinco días por semana redujeron la presión sistólica de 24 horas en alrededor de 3 mm Hg y la presión sistólica tomada en consultorio en 5 mm Hg. Esas mejoras aparecieron a las 12 semanas y se mantuvieron al año.
Los resultados, además, fueron comparables a los observados con la caminata rápida y del mismo orden de magnitud que algunos tratamientos farmacológicos iniciales.
El hallazgo es atractivo porque sugiere una intervención simple y escalable para personas con hipertensión leve, especialmente en contextos donde la adherencia a programas de ejercicio más exigentes suele ser baja.
La principal cautela es que el estudio se refiere a una población específica y a una rutina concreta. Eso significa que no reemplaza indicación médica ni permite extrapolar automáticamente el efecto a todos los pacientes con hipertensión.
This 800-year-old Chinese exercise helps lower blood pressure naturally · ScienceDaily
ScienceDaily · Fuente de imagen
Relacionadas por categoría
Ver masEl tamaño celular también puede cambiar qué tan fácil es destruir una célula tumoral
Un estudio en eLife encontró que las células humanas más grandes resisten mejor la ferroptosis, una forma de muerte celular que se investiga como posible blanco contra ciertos tumores.
Un estudio muestra cómo se activan algunas de las toxinas más dañinas del veneno de víbora
Investigadores de eLife lograron producir precursores inactivos de metaloproteinasas del veneno de víbora y reconstruir cómo se activan las toxinas liées a hemorragias y trastornos de coagulación.
Una señal química en NGF ofrece una nueva pista sobre la ELA
Un estudio uruguayo publicado en PNAS detecto una forma nitrada del factor de crecimiento nervioso en zonas afectadas por ELA y la propone como posible biomarcador y vía de investigación.
Más de la misma fuente
Ver masUn modelo combina plasma y gravedad para explicar las “rayas de cebra” del púlsar del Cangrejo
Un modelo teórico propone que la interacción entre plasma y lente gravitacional genera las bandas brillantes y oscuras observadas desde hace décadas en las señales de radio del púlsar del Cangrejo.
Un acero ultraresistente podría abaratar la producción de hidrógeno verde
Un acero inoxidable diseñado para soportar voltajes altos y agua salada podría reemplazar piezas mucho más caras en electrolizadores, una limitación clave para producir hidrógeno verde.
Un neutrino extremo podría ser la pista de la explosión de un agujero negro primordial
Un estudio propone que una partícula detectada con energía extraordinaria podría provenir de la evaporación final de un agujero negro primordial, una idea ligada a la radiación de Hawking.
Más del mismo autor
Ver masLa fructosa podría tener un papel más directo en obesidad y enfermedad metabólica
Una revisión en Nature Metabolism sostiene que la fructosa no actúa solo como una fuente extra de calorías, sino como una señal metabólica asociada a acumulación de grasa y disfunción metabólica.
Identifican el mecanismo molecular detrás de los raros coágulos asociados a algunas vacunas contra COVID-19
Uno de los efectos adversos más inquietantes de la pandemia fue también uno de los más infrecuentes. Ahora, un equipo cree haber encontrado por fin la pieza molecular que faltaba.