Una lámina muy delgada de neuronas escondida en lo profundo del cerebro acaba de ganar protagonismo en una pregunta difícil de responder: cómo hace el cerebro para pasar de concentrarse en lo qué ocurre afuera a apoyarse en recuerdos e información interna sin perder el hilo de la tarea. Un estudio publicado en PLOS Biology señala que el claustrum podría ser una de las piezas que ayudan a coordinar ese cambio.
El claustrum es una estructura pequeña y poco comprendida, ubicada entre regiones más conocidas de cada hemisferio cerebral. Desde hace años despierta interés porque está conectada con muchas zonas de la corteza, pero su función concreta en humanos seguía siendo incierta. En este trabajo, investigadores de Estados Unidos y Canadá buscaron poner a prueba si participa en los llamados estados de red del cerebro, es decir, en la forma en que distintos conjuntos de regiones se sincronizan según la demanda mental del momento.
Para eso analizaron resonancias magnéticas funcionales en dos situaciones diferentes. En una, 420 personas realizaron tareas de memoria de trabajo, que exigen sostener y manipular información mientras se responde a estímulos externos. En la otra, 35 participantes evocaron recuerdos autobiográficos, una actividad más guiada por contenidos internos. Aunque esas dos tareas dependen de redes cerebrales distintas e incluso en parte opuestas, el claustrum aumentó su actividad en ambas.
Ese resultado sugiere que la región no estaría dedicada a un tipo único de contenido mental, como percibir o recordar, sino a facilitar el funcionamiento de redes diferentes cuando una tarea lo requiere. El equipo también combinó esos datos con análisis de conectividad anatómica y de conectividad efectiva, una herramienta que intenta estimar qué regiones influyen sobre otras. Con ese enfoque encontró que el claustrum mantiene vínculos con todas las redes relevantes para estas tareas y que su influencia sobre varias de ellas parece ser excitatoria, es decir, favorece su activación.
La importancia del hallazgo va más allá de ubicar mejor una pieza del mapa cerebral. El control cognitivo, que permite sostener la atención, cambiar de estrategia, filtrar distracciones o recurrir a recuerdos útiles, se altera en varios trastornos neurológicos y psiquiátricos. Entender qué estructuras ayudan a organizar esos cambios de estado puede ofrecer una imagen más precisa de cómo se coordinan los circuitos que sostienen la conducta diaria.
El estudio también marca diferencias entre el claustrum y otras regiones que suelen aparecer en este debate, como la ínsula anterior y el pulvinar. Según los autores, la forma en que el claustrum respondió y se conectó durante las tareas no fue igual a la de esas áreas, lo que refuerza la idea de que cumple un papel propio dentro de la maquinaria del control cognitivo, en lugar de ser solo un reflejo de la actividad de redes vecinas.
Como toda investigación basada en resonancia funcional, el trabajo tiene límites importantes. Las imágenes registran cambios en el flujo sanguíneo, no la actividad directa de neuronas individuales, y las inferencias sobre influencia causal entre regiones siguen siendo indirectas. Además, la parte del estudio basada en recuerdos autobiográficos usó una muestra bastante más pequeña que la de memoria de trabajo. Aún así, la convergencia entre tareas, conectividad y anatomía aporta una evidencia más sólida que la disponible hasta ahora para estudiar esta región en humanos.
Más que resolver de una vez el misterio del claustrum, el trabajo ayuda a formular mejor la pregunta. En vez de pensar en esta estructura como un supuesto “interruptor” general del cerebro, la nueva evidencia la ubica como un posible coordinador fino de redes que deben encenderse y apagarse según la tarea. Eso la convierte en una pieza relevante para entender cómo el cerebro mantiene el control cuando alterna entre el mundo exterior y la vida mental interna.
The human claustrum supports cognitive networks for externally and internally driven task demands · PLOS Biology
Ciencias.uy / MiniMax image-01 · Imagen generada con MiniMax image-01 para Ciencias.uy; uso editorial no comercial; CC BY 4.0 · Fuente de imagen
Stewart, B. W., Cormie, M. A., Keaser, M. L., Moayedi, M., Mathur, B. N., & Seminowicz, D. A. (2026). The human claustrum supports cognitive networks for externally and internally driven task demands. PLOS Biology, 24(6), e3003843. https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3003843
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