Cambiar el orden de las mismas palabras puede cambiar por completo el sentido de una oración. “El perro mordió al hombre” y “el hombre mordió al perro” contienen el mismo vocabulario, pero describen situaciones muy distintas. Un estudio publicado en eLife examinó cómo se refleja esa diferencia en el cerebro y en los modelos de lenguaje de gran escala. La comparación encontró que los modelos captan parte de la información aportada por el orden de las palabras, aunque mucho menos que el cerebro humano cuando ese orden define quién hizo qué.
El equipo trabajó con 30 participantes que leyeron 108 oraciones mientras se registraba su actividad cerebral mediante resonancia magnética funcional de 7 teslas. Las frases se diseñaron para separar dos elementos que suelen aparecer mezclados: las palabras presentes y las relaciones entre ellas. Así, los investigadores podían contrastar oraciones que compartían casi todos sus términos, pero intercambiaban los papeles de sus protagonistas, con otras que cambiaban vocabulario sin alterar tanto la estructura.
Después compararon los patrones de actividad de regiones cerebrales vinculadas al lenguaje con las representaciones internas producidas por ocho modelos basados en transformers y por otros modelos computacionales. Para ello no buscaron una correspondencia palabra por palabra, sino semejanzas entre pares de oraciones: si dos frases resultaban parecidas o diferentes para las personas, ¿ocurría algo comparable dentro del modelo?
Los transformers superaron a modelos que ignoran por completo la posición de las palabras. Sin embargo, su ajuste fue menor cuando las oraciones exigían distinguir relaciones estructurales, como quién realiza una acción y quién la recibe. Los modelos diseñados expresamente para incorporar esas relaciones rindieron mejor en esa comparación. El resultado no implica que un chatbot sea incapaz de usar la gramática ni que una resonancia permita medir de forma directa la comprensión; muestra, en una prueba concreta, que producir texto fluido y organizar el significado de una oración como lo hace el cerebro no son la misma cosa.
La diferencia importa tanto para la neurociencia como para la evaluación de la inteligencia artificial. Las semejanzas entre modelos y actividad cerebral pueden aportar pistas útiles, pero no bastan por sí solas para concluir que ambos sistemas resuelven el lenguaje del mismo modo. El estudio empleó una muestra relativamente pequeña y oraciones muy controladas, por lo que no permite extender sus conclusiones a toda conversación cotidiana ni a todos los modelos existentes. Aún así, ofrece una manera más exigente de preguntar qué aspectos del significado captan los sistemas de IA y cuáles siguen dependiendo, en gran medida, de relaciones que las personas extraen con facilidad.
Large language models poorly capture how word order shapes representations of sentence meaning in the human brain · eLife
Ciencias.uy / MiniMax image-01 · Imagen generada con MiniMax image-01 para Ciencias.uy; uso editorial no comercial; CC BY 4.0 · Fuente de imagen
Fodor, J., Murawski, C., & Suzuki, S. (2026). Large language models poorly capture how word order shapes representations of sentence meaning in the human brain. eLife, 14, RP108442. https://doi.org/10.7554/eLife.108442
Relacionadas por categoría
Ver masUn mapa revela cómo una región profunda del cerebro se conecta con la corteza
Una resonancia por difusión permitió cartografiar conexiones graduales entre la zona incerta y distintas áreas de la corteza humana.
El cerebro relaciona fracciones y enteros al comparar cantidades
Un estudio con resonancia magnética funcional halló patrones de actividad compartidos al comparar fracciones y enteros, ordenados según su magnitud.
Un olor puede activar señales opuestas en un nematodo
Un estudio en Caenorhabditis elegans muestra que una misma sustancia olorosa puede activar señales de atracción y rechazo, cuyo equilibrio modifica el movimiento del animal.
Más de la misma fuente
Ver masUn mapa revela cómo una región profunda del cerebro se conecta con la corteza
Una resonancia por difusión permitió cartografiar conexiones graduales entre la zona incerta y distintas áreas de la corteza humana.
Un olor puede activar señales opuestas en un nematodo
Un estudio en Caenorhabditis elegans muestra que una misma sustancia olorosa puede activar señales de atracción y rechazo, cuyo equilibrio modifica el movimiento del animal.
Caminar más rápido no activa el músculo como un único interruptor
Registros de unidades motoras en ratones muestran que, al aumentar la velocidad de marcha, cambian de manera específica los pequeños grupos de neuronas y fibras que participan en el movimiento.
Más del mismo autor
Ver masUn mapa revela cómo una región profunda del cerebro se conecta con la corteza
Una resonancia por difusión permitió cartografiar conexiones graduales entre la zona incerta y distintas áreas de la corteza humana.
El frente estival de Asia oriental se desplazó al norte y cambió el riesgo de lluvia y calor
Un análisis de 47 años de datos atmosféricos detectó que el frente de lluvias de verano de Asia oriental migró al norte y se asoció con más días de lluvia y calor intensos a la vez.
El hundimiento del hielo reveló el drenaje de un lago oculto en la Antártida
Un análisis con radar satelital reconstruyó cómo un lago bajo el hielo antártico perdió unos 78 millones de metros cúbicos de agua entre 2016 y 2021.