Cómo las moscas ayudan a desentrañar la adaptación a sustancias tóxicas
Un experimento con moscas y edición genética muestra que la resistencia a una toxina vegetal depende de varios genes y puede estudiarse combinando métodos complementarios.
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Un experimento con moscas y edición genética muestra que la resistencia a una toxina vegetal depende de varios genes y puede estudiarse combinando métodos complementarios.
Un estudio del Leibniz-IZW descubrió que los guepardos pueden transformar su apariencia y comportamiento sin alterar su ADN, gracias a marcas químicas que activan o silencian genes.
Un estudio en Nature Plants describe un mecanismo que ayuda a mantener abiertos los estomas bajo altas temperaturas y podría mejorar la búsqueda de cultivos más resistentes al calor.
Un estudio sugiere que algunos espinosaurios tenían estructuras compatibles con glándulas de sal, una adaptación que refuerza la idea de una vida frecuente en ambientes costeros o salobres.
Un estudio de 143 estructuras punzantes de animales mostró que no existe un diseño ideal: cada forma equilibra de manera distinta la capacidad de perforar y la resistencia a romperse.
Un estudio en Japón sugiere que una misma especie de escarabajo áptero desarrolló cuerpos distintos según la región: unas poblaciones se especializaron en alcanzar caracoles grandes y otras en triturar conchas pequeñas.
Un estudio con truchas árticas aisladas en ambientes muy distintos encontró cambios en forma, crecimiento y metabolismo en menos de cien años.
Un estudio en espinosos de Islandia halló que adaptarse a aguas geotermales más cálidas cambia su apetito, su grasa corporal y parte de su genética, con pistas sobre cómo podría responder la fauna al calentamiento.
Un experimento con campanillas comunes halló que la selección para atraer polinizadores puede frenar la adaptación al clima, con una caída de 96% en la tasa adaptativa estimada.
Un estudio en Science halló que los ratones andinos que viven por encima de 6.700 metros sostienen mejor el frío y la falta de oxígeno gracias a cambios metabólicos y celulares.
Un estudio halló que las deer keds, moscas hematófagas que pierden las alas al encontrar hospedador, reducen genes ligados a la visión y probablemente desvían energía hacia alimentación y reproducción.
Un estudio en Nature vincula la rápida diversificación ecológica de los cíclidos con cambios adaptativos en tipos celulares del intestino asociados a distintas dietas.