Detrás del disco de la Vía Láctea, donde el polvo y las estrellas de nuestra galaxia dificultan observar el universo lejano, astrónomos encontraron una señal de radio con una silueta curiosa. La llamaron Treble Clef porque recuerda a una clave de sol, pero esa semejanza es solo un caso de pareidolia: la tendencia humana a reconocer formas familiares en patrones. Lo importante es lo que la señal permitió reconstruir: la colisión de dos cúmulos de galaxias.
Los cúmulos reúnen cientos de galaxias y enormes reservas de gas muy caliente. El equipo combinó observaciones de los telescopios de rayos X Chandra y eROSITA con mediciones de radio de LOFAR y uGMRT, además de datos infrarrojos. Cada tipo de luz aporta una pieza distinta: los rayos X muestran el gas a millones de grados, las ondas de radio revelan partículas cargadas y campos magnéticos, y el infrarrojo ayuda a atravesar parte de la cortina de polvo que oculta la región.
Los datos de rayos X indicaron que allí hay dos cúmulos en proceso de fusión. Para distinguir las huellas del choque, los investigadores modelaron la forma aproximadamente ovalada del gas caliente y examinaron lo que quedaba al restar ese patrón más regular. Las zonas de emisión más intensa sugieren que la colisión ocurrió, vista desde la Tierra, a lo largo de un eje de izquierda a derecha. Según la reconstrucción, el encuentro directo habría sucedido hace unos cientos de millones de años y las dos estructuras ahora se estarían separando.
La emisión con forma de clave de sol parece guardar una historia anterior al choque. El estudio propone que un agujero negro supermasivo en una galaxia central expulsó en el pasado una nube de partículas y campos magnéticos. Esa nube produjo ondas de radio intensas y luego se fue apagando a medida que sus partículas perdían energía. Más tarde, la compresión provocada por la fusión de los cúmulos habría reactivado parte de esa emisión, como si el choque hubiera vuelto a encender una brasa cósmica.
Esa explicación no equivale a observar directamente cada etapa de la secuencia: se infiere al comparar la distribución del gas, las frecuencias de radio y la estructura filamentosa de la señal. Los autores también consideran tentativas algunas características, como un posible halo de radio en el centro del cúmulo. Nuevas observaciones de radio a frecuencias muy bajas podrán poner a prueba si los movimientos del gas durante la colisión explican todos los detalles de esta fuente inusual.
El resultado ilustra por qué la astronomía combina longitudes de onda. Una región que parece casi inaccesible en luz visible puede revelar, con otras formas de luz, el choque entre algunas de las estructuras más grandes del universo y la huella persistente de la actividad de un agujero negro.
NASA’s Chandra Breaks Down ‘Treble Clef’s’ Galaxy Cluster Collision · NASA
NASA Science · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Botteon, A., Brienza, M., Rajpurohit, K., Lyskova, N., Churazov, E., Khabibullin, I., Pasini, T., O'Sullivan, E., Brunetti, G., De Gasperin, F., De Rubeis, E., Gastaldello, F., Hoang, D. N., Kraft, R., Schellenberger, G., Sunyaev, R., van Weeren, R. J., & Vazza, F. (2026). The Treble Clef radio phoenix and its old nonthermal filaments. arXiv. https://doi.org/10.48550/arXiv.2607.06659
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