Una colisión de cúmulos explica la extraña señal de radio llamada Treble Clef
Datos de rayos X, radio e infrarrojo revelan que una emisión con forma de clave de sol proviene de dos cúmulos de galaxias en colisión, ocultos tras la Vía Láctea.
Archivo de artículos etiquetados con vía láctea.
Datos de rayos X, radio e infrarrojo revelan que una emisión con forma de clave de sol proviene de dos cúmulos de galaxias en colisión, ocultos tras la Vía Láctea.
Una búsqueda de rayos gamma en el centro de la Vía Láctea no halló una señal de materia oscura, pero restringe cuánto podría producirse en ciertos escenarios.
Un conjunto de simulaciones reproduce parte de la diversidad de galaxias lejanas observada por JWST y permite explorar cómo era la región que acabaría formando una galaxia similar a la Vía Láctea.
Astrónomos identificaron la estrella conocida más cercana a Sagittarius A*. Su órbita extrema podría permitir medir por primera vez el espín del agujero negro central de la galaxia.
Análisis de 39 cúmulos globulares con datos de Hubble y Gaia halló señales de una galaxia enana absorbida por la Vía Láctea hace 11.800 millones de años, mucho antes de lo conocido.
Observaciones del telescopio Webb muestran que una estrella muy cercana al agujero negro central de la Vía Láctea todavía puede formar polvo rico en oxígeno y conservar agua en su envoltura.
Simulaciones sugieren que el telescopio espacial Roman podría hallar y medir estrellas de neutrones aisladas mediante microlentes gravitacionales y pequeños desplazamientos estelares.
Detectan por primera vez eritrulosa, un azúcar de cuatro carbonos, en una nube cerca del centro de la Vía Láctea. El hallazgo refuerza la idea de que la química prebiótica pudo empezar en el espacio.
Un estudio con XMM-Newton y Chandra usó ecos de rayos X de explosiones remotas para medir de forma más directa la distancia a los brazos espirales externos de nuestra galaxia.
Euclid captó más de 60 millones de estrellas en el centro galáctico y dejó un registro que podría servir para confirmar y medir planetas detectados más adelante por microlente gravitacional.
Observaciones de la región DR21 muestran que los campos magnéticos no solo atraviesan la nube: también canalizan el gas hacia la zona donde nacen estrellas masivas.
Un estudio estima que el telescopio espacial Roman podría detectar decenas de estrellas de neutrones aisladas por microlentes gravitacionales y medir la masa de algunas de ellas.
Observaciones de Webb y Hubble sugieren que Terzan 5 no es un cúmulo globular común, sino un resto antiguo de los bloques que ayudaron a construir el centro de nuestra galaxia.
Observaciones profundas con ALMA hallaron una cavidad cónica junto a Sagitario A que apunta a un viento caliente persistente, una pista directa de cómo incluso un agujero negro quieto puede influir en su galaxia.
Un relevamiento previo con Hubble ayudará al telescopio Roman a interpretar eventos de microlente y a encontrar miles de exoplanetas y otros objetos en el bulbo galáctico.