La gravedad es tan débil que la atracción de un objeto pequeño queda fácilmente escondida entre vibraciones, ruido térmico y otras perturbaciones. Un equipo de investigación logró medir cambios de fuerza del orden de 3,02 × 10⁻¹⁶ newtons —una cantidad minúscula— al mover periódicamente una masa de 1,2 gramos cerca de un péndulo de torsión. Para hacerlo, unieron una técnica clásica para estudiar fuerzas débiles con un lector óptico extremadamente sensible.
El péndulo de torsión funciona como una balanza que puede girar apenas alrededor de un hilo o fibra. Si una masa cercana lo atrae, ese giro es diminuto; el reto consiste en registrarlo sin que el propio instrumento lo oculte. En este experimento, la parte móvil se integró con una microcavidad: una pequeña esfera de sílice por la que circula luz. La distancia entre esa esfera y una fibra óptica cambia cuando el péndulo responde a una fuerza, y esa variación modifica la señal luminosa.
La clave del diseño fue una resonancia que hace que la luz avance mucho más lentamente dentro del sistema óptico. Esa condición vuelve especialmente pronunciada la respuesta de la luz ante cambios minúsculos de distancia. Según el estudio, el dispositivo alcanzó una sensibilidad de desplazamiento de 7,85 picómetros por raíz de hercio: una fracción ínfima del grosor de un cabello humano. Al desplazar de forma controlada la masa que generaba la atracción, los investigadores pudieron distinguir el cambio gravitatorio de otros movimientos del montaje.
El resultado no implica que ahora pueda medirse la gravedad de cualquier objeto cotidiano ni que se haya puesto a prueba una teoría cuántica de la gravedad. Es una demostración en un montaje de laboratorio, con una masa, una distancia y una modulación cuidadosamente controladas. Además, cuando se busca detectar señales tan pequeñas, las vibraciones del entorno y el ruido del instrumento siguen siendo límites decisivos.
La importancia del trabajo está en mostrar que un componente fotónico compacto puede reforzar mediciones que hasta ahora dependían de balanzas de torsión más convencionales. Sensores de este tipo podrían servir para estudiar fuerzas débiles a escalas pequeñas o para diseñar acelerómetros más sensibles. Antes de esas aplicaciones, será necesario comprobar su estabilidad fuera de las condiciones controladas del experimento y determinar hasta dónde puede reducirse la escala de las masas sin perder la señal.
Ciencias.uy / MiniMax image-01 · Imagen generada con MiniMax image-01 para Ciencias.uy; uso editorial no comercial; CC BY 4.0 · Fuente de imagen
Zhu, Y., Geng, Q., Xue, B., Sun, Y., Zhang, R., Chen, X., Jiang, X., Azeem, F., Tierz, M., & Wan, W. (2026). Stopped-light-enhanced gravitational force sensing. Nature Nanotechnology. https://doi.org/10.1038/s41565-026-02298-8
Relacionadas por categoría
Ver masUn dispositivo convierte el campo de una bobina en un campo diseñado
Un prototipo a temperaturas criogénicas transformó el campo irregular de una bobina en otro casi uniforme mediante materiales dispuestos con una geometría calculada.
Nuevas reglas para distinguir fases cuánticas cuando hay ruido
Un marco teórico propone cómo reconocer fases topológicas en sistemas cuánticos que interactúan con su entorno y pierden coherencia.
Una computadora cuántica ensaya una colisión de partículas en un modelo simple
Un procesador de 104 cúbits simuló el choque de dos partículas en una teoría simplificada y encontró una señal compatible con la producción de una partícula más pesada.
Más de la misma fuente
Ver masUna IA aprendió a leer pruebas de rabia en cultivos celulares
Un modelo de aprendizaje automático analizó imágenes fluorescentes de cultivos celulares para detectar virus de la rabia y estimar anticuerpos en pruebas de laboratorio.
Un andamiaje neuronal aparece ligado al dolor neuropático en ratones
Un experimento en ratones redujo conductas asociadas al dolor neuropático al alterar una interacción que mantiene hiperactivas a neuronas sensitivas.
El humo de los incendios puede sumar pérdidas de carbono en la Amazonia
Un modelo estima que el ozono formado a partir del humo de los incendios reduce la captura de CO₂ de los bosques amazónicos, sobre todo durante sequías extremas.
Más del mismo autor
Ver masUn dispositivo convierte el campo de una bobina en un campo diseñado
Un prototipo a temperaturas criogénicas transformó el campo irregular de una bobina en otro casi uniforme mediante materiales dispuestos con una geometría calculada.
Una nueva ruta de vapor para fabricar aerogeles ultralivianos
Un equipo diseñó aerogeles mediante sublimación y deposición de vapor, una ruta que produjo redes sólidas muy porosas sin seguir el proceso líquido habitual.
Las olas ayudan a definir dónde pueden arraigar los manglares en costas abiertas
Un modelo global muestra que los períodos de mar calmo son decisivos para que las plántulas de manglar se establezcan en costas expuestas.