No todas las ondas cerebrales que acompañan una decisión hacen lo mismo

Un estudio en macacos distinguió qué señales de la corteza visual participan de forma directa en una decisión y cuáles reflejan contexto o experiencia reciente.

Por Redacción Ciencias.UY 23 de junio de 2026 a las 00:00 4 min de lectura
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Esquema de dos tareas visuales en macacos y gráficos que comparan el rendimiento antes y después de inactivar áreas de la corteza visual MT y V4

Cuando el cerebro toma una decisión a partir de lo que ve, no toda la actividad eléctrica registrada al mismo tiempo significa lo mismo. Un estudio en PLOS Biology encontró que distintas bandas de frecuencia en la corteza visual parecen cumplir papeles diferentes: algunas están más ligadas a la información sensorial que efectivamente influye en la elección, mientras que otras reflejan señales de contexto o incluso el efecto de lo ocurrido en el ensayo anterior.

La diferencia importa porque en neurociencia es común encontrar actividad cerebral que se correlaciona con una decisión y asumir que esa actividad ayudó a causarla. Pero una correlación no siempre indica que una señal esté empujando la conducta. También puede ser una consecuencia de la decisión, una señal de retroalimentación o una huella de factores paralelos, como la expectativa de recompensa o la experiencia reciente.

Para separar esas posibilidades, el equipo registró potenciales de campo local en dos áreas de la corteza visual de cuatro macacos rhesus. Los potenciales de campo local son una medida de la actividad colectiva de poblaciones de neuronas, algo así como una señal eléctrica de conjunto. A diferencia de los disparos individuales de neuronas aisladas, estas señales pueden dividirse en bandas de frecuencia, lo que da pistas sobre distintos tipos de entrada y procesamiento dentro del circuito.

Los animales realizaron dos tareas perceptivas. En una, debían juzgar la dirección del movimiento en un patrón de puntos. En la otra, debían decidir cuál de dos opciones coincidía mejor con una forma visual presentada en pantalla. El diseño permitía estudiar decisiones visuales en dos regiones distintas: el área MT, especializada en movimiento, y el área V4, vinculada al análisis de formas y rasgos visuales.

La clave del trabajo fue que los investigadores no se limitaron a observar. También inactivaron temporalmente la actividad de neuronas en esas áreas usando muscimol, una sustancia que reduce los disparos neuronales. Eso les dio una comparación útil: si una señal seguía apareciendo aunque se hubiera apagado la actividad que podía influir de manera directa en la conducta, esa señal probablemente no estaba actuando como causa inmediata de la decisión.

Los resultados apuntaron en una dirección bastante clara. La actividad de alta gamma, entre 70 y 150 hertz, se asociaba con las decisiones perceptivas, pero esa asociación desaparecía cuando se inactivaban los disparos neuronales. Eso sugiere que esa banda estaba más cerca de la parte del procesamiento visual que sí aporta de forma causal a la elección.

En cambio, las señales de gamma más baja, entre 30 y 70 hertz, seguían mostrando relación con la decisión aún después de la inactivación. Para los autores, eso indica que no todo lo que parece una “señal de decisión” en la corteza visual nace necesariamente de la evidencia sensorial que guía la respuesta. Parte puede provenir de entradas no causales, como circuitos de retroalimentación desde otras áreas del cerebro.

Las frecuencias todavía más bajas, entre 5 y 30 hertz, mostraron otro rasgo interesante: además de anticipar la decisión inminente, también cargaban información sobre el resultado del ensayo previo. En otras palabras, la actividad cerebral en esas bandas parecía mezclar la elección que estaba por venir con la memoria inmediata de lo que acababa de pasar. Eso refuerza la idea de que el cerebro no procesa cada decisión desde cero, sino que arrastra parte del contexto reciente.

Visto desde fuera, todo eso puede parecer una discusión muy técnica sobre ondas cerebrales. Pero toca una pregunta bastante más amplia: cuando medimos actividad en el cerebro, ¿qué parte de esa señal refleja la construcción de una decisión y qué parte es simplemente el eco de otras cosas que la rodean? La respuesta es importante para interpretar estudios básicos de percepción, para diseñar mejores interfaces cerebro-máquina y también para evitar lecturas demasiado simples de datos neuronales complejos.

El trabajo no permite trasladar de forma directa estas conclusiones a decisiones humanas cotidianas. Se hizo en macacos, con tareas visuales muy controladas y en dos regiones concretas de la corteza visual. Tampoco implica que una frecuencia cerebral tenga siempre una única función en cualquier contexto. Aún así, ofrece una lección valiosa: señales eléctricas parecidas pueden estar contando historias distintas. Saber distinguirlas ayuda a entender mejor qué parte de la actividad del cerebro participa realmente en elegir y cuál describe el contexto en el que esa elección ocurre.

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Cita original

Hou, Y. S., Laamerad, P., Liu, L. D., & Pack, C. C. (2026). Distinct sources of decision-related signals in visual cortex are represented in different local field potential bands. PLOS Biology, 24(6), e3003873. https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3003873

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