Los murciélagos suelen aparecer en las noticias sobre virus con una imagen paradójica: animales que albergan numerosos patógenos y, al mismo tiempo, parecerían enfermar poco. Esa idea ha impulsado hipótesis sobre defensas inmunitarias especialmente eficaces. Sin embargo, un nuevo análisis de décadas de infecciones experimentales no encontró que los murciélagos tuvieran, en conjunto, desenlaces de enfermedad más leves que los roedores.
El equipo reunió 112 estudios publicados entre 1936 y 2022. En esos trabajos se habían inoculado 54 virus en 85 especies de mamíferos y se habían seguido 5.622 animales. Los autores compararon tres resultados: si aparecía enfermedad, cuán grave era y si se producía la muerte. En vez de tomar un caso famoso o un único virus como representativo, reunieron datos de parejas de virus y hospedador de muchas procedencias.
Al considerar el conjunto de los datos y ajustar los análisis por diferencias entre experimentos, los resultados en murciélagos y roedores no se distinguieron de forma clara. Los murciélagos no mostraron sistemáticamente menor probabilidad de enfermar, menor mortalidad ni cuadros más leves. El resultado se mantuvo al examinar virus asociados habitualmente con cada grupo animal y también exposiciones sin una historia evolutiva compartida.
Esto no equivale a decir que todos los murciélagos responden igual a todos los virus ni que sus sistemas inmunitarios carecen de rasgos particulares. Algunos pares concretos de virus y murciélago mostraron poca enfermedad; otros, en cambio, presentaron enfermedad intensa o mortal. Lo que cuestiona el trabajo es una generalización más amplia: que el grupo de los murciélagos, por el solo hecho de serlo, tenga una protección excepcional frente a infecciones virales.
La diferencia importa porque una explicación demasiado simple puede confundir varias preguntas distintas. Que un animal sea hospedador de un virus no dice por sí solo cuánto enferma, durante cuánto tiempo puede eliminarlo o qué riesgo supone para otras especies. Tampoco permite deducir el riesgo de una epidemia en personas. Las zoonosis —infecciones que pueden pasar entre animales y personas— dependen de contactos, ambientes, evolución de los virus y muchas otras condiciones además de la enfermedad observada en un hospedador.
Los investigadores encontraron que el diseño de cada experimento, el rango de especies que puede infectar un virus y la relación evolutiva entre ambos ayudaban a explicar los desenlaces. Por ejemplo, la dosis, la vía de inoculación y la selección de animales pueden cambiar qué signos se detectan. El estudio también señala una limitación importante: sus datos proceden de infecciones controladas, no de la vigilancia de animales silvestres. Por eso no reemplazan las observaciones de campo ni permiten describir cómo circula un virus en una población natural.
La investigación propone una cautela útil: las características inmunitarias observadas en ciertas especies de murciélagos deben comprobarse por sus efectos concretos, en lugar de convertirse automáticamente en una regla para todo el grupo. Comparar datos de muchos experimentos no resuelve todas las preguntas sobre virus y fauna, pero sí ayuda a separar una intuición atractiva de lo que la evidencia disponible puede sostener.
Viral disease outcomes are indistinguishable between experimentally infected bats and rodents · PLOS Biology
journals.plos.org · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Farrell, M. J., Tucker, S. K., Mollentze, N., & Streicker, D. G. (2026). Viral disease outcomes are indistinguishable between experimentally infected bats and rodents. PLOS Biology, 24(10), e3004053. https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3004053
Relacionadas por categoría
Ver masEl desfase horario también puede desorientar a las pardelas durante el vuelo
Veinte años de registros GPS muestran que los vuelos rápidos de este a oeste pueden desajustar el reloj interno de las pardelas y provocar pequeños errores al orientarse por el Sol.
Un cráneo fósil sugiere que un pequeño dinosaurio del Cretácico estaba adaptado a comer frutos
El cráneo casi completo de Infernogallus jamesi muestra una disposición inusual de músculos y huesos de la mandíbula, compatible con procesar frutos blandos hace más de 66 millones de años.
Una nueva técnica permite ver cómo se ensamblan los ribosomas dentro de células humanas
Una combinación de microscopías permitió reconstruir, dentro de células humanas, etapas del ensamblaje de los ribosomas y cuestionar una idea extendida sobre ese proceso.
Más de la misma fuente
Ver masUna señal breve ayuda a convertir el tacto en acción, según un estudio en ratones
Registros simultáneos y una intervención con luz muestran que un pulso rápido entre dos áreas cerebrales se asocia con decisiones táctiles correctas en ratones.
Cuando la evolución repetida hace parecer conectadas a poblaciones de virus aisladas
Un experimento con bacteriófagos muestra que genomas parecidos pueden surgir de forma independiente y confundir inferencias sobre la historia de una población viral.
Un gen ayuda a los mosquitos macho a encontrar a las hembras por su zumbido
Un estudio en Aedes aegypti muestra que una variante genética masculina es necesaria para que los machos detecten el sonido de vuelo de las hembras y se orienten hacia ellas.
Más del mismo autor
Ver masDiez átomos ultrafríos para estudiar una regla de la antimateria
Un experimento con átomos de rubidio imita en miniatura cómo un campo eléctrico puede favorecer la creación de pares de partículas en un modelo cuántico.
Una IA ayuda a convertir ideas de química en pruebas para diseñar enzimas
Un sistema traduce instrucciones en lenguaje común a simulaciones y cambios candidatos para enzimas, pero sus propuestas todavía deben comprobarse en el laboratorio.
Un retiro de siete días se asoció con cambios en el cerebro y la sangre, pero no prueba beneficios clínicos
Un estudio observacional siguió a 20 adultos antes y después de un retiro con meditación y otras prácticas. Detectó cambios biológicos breves, sin atribuirlos a una técnica ni demostrar efectos terapéuticos.