Para un dron, una ruta despejada puede dejar de serlo en segundos: una persona, otro vehículo o cualquier objeto en movimiento puede entrar en su camino después de que el recorrido fue calculado. Un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) desarrolló un sistema que intenta resolver ese problema reservando, además de espacio, tiempo. Su propuesta, llamada SANDO, calcula corredores por los que el aparato puede volar sin colisionar mientras actualiza el plan durante el trayecto.
Los planificadores de trayectoria usan cámaras y otros sensores a bordo para decidir por dónde avanzar. El desafío aumenta cuando el entorno no está cartografiado y los obstáculos se mueven. En vez de predecir una única posición futura para cada obstáculo, SANDO parte de un dato más modesto: una velocidad máxima posible. Con ese límite, delimita hasta dónde podría llegar el objeto durante un intervalo y construye el corredor seguro fuera de esa zona. La garantía matemática del método depende precisamente de que ese límite sea válido; no equivale a que el dron pueda anticipar cualquier comportamiento del mundo real.
El sistema también identifica regiones con muchos obstáculos y busca rutas que se alejen de ellas. Una vez dentro del corredor, optimiza el recorrido para llegar al destino y vuelve a calcularlo si las condiciones cambian. El objetivo es que esas correcciones puedan hacerse con la computadora instalada en el propio vehículo, sin esperar instrucciones desde otro equipo.
En simulaciones, los autores informan que SANDO llegó al objetivo más rápido que varios métodos de comparación y evitó colisiones en los escenarios evaluados. Además, lo probaron en 12 vuelos con un vehículo aéreo no tripulado real, que esquivó obstáculos dinámicos mientras replanteaba su trayectoria con sus sensores y computadora de a bordo. Es una demostración inicial, no una validación para todos los lugares donde podrían usarse drones, como calles concurridas o zonas de emergencia.
La utilidad de este tipo de trabajo no está solo en hacer que un vehículo sea más ágil. También vuelve explícitas las condiciones bajo las cuales puede hablarse de seguridad en robótica autónoma. Para aplicaciones futuras —por ejemplo, inspecciones en instalaciones o entregas en áreas difíciles de alcanzar— será necesario comprobar cómo responde el sistema ante sensores imperfectos, objetos que aceleran más de lo supuesto y escenarios mucho más variados que los ensayos realizados hasta ahora.
Planning system ensures a robot’s flight path will remain collision-free · MIT News Research
Melanie Gonick, MIT · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Kondo, K., Tordesillas, J., Rached, J., Sun, L., Jia, Y., & How, J. P. (2026). SANDO: Safe Autonomous Trajectory Planning for Dynamic Unknown Environments. IEEE Transactions on Robotics, 1–20. https://doi.org/10.1109/TRO.2026.3738474
Relacionadas por categoría
Ver masUn controlador que imita el brazo de una excavadora acelera el aprendizaje de operadores
Un estudio del MIT mostró que una interfaz que reproduce el brazo y la cuchara de una excavadora permitió a novatos rendir casi como expertos desde el primer uso en un simulador.
Pequeños robots acuáticos ya pueden ensamblarse en plataformas flotantes
Un equipo del MIT presentó FloatForm, un enjambre de robots acuáticos que puede unirse, separarse y volver a organizarse para formar estructuras flotantes temporales sobre el agua.
Nanorobots guiados por infrarrojo lograron llevar fármacos con más precisión
Un equipo desarrolló una plataforma de visión infrarroja que permite seguir y dirigir nanorobots dentro del cuerpo en tiempo real, con mejores resultados de entrega en ratones.
Más de la misma fuente
Ver masUna lámina flexible reconstruye su forma al doblarse
Un sensor blando con guías ópticas interpreta cambios de luz para reconstruir en tres dimensiones cómo se curva y se retuerce una superficie.
Una enana marrón alimenta lentamente a una estrella cercana
Observaciones y simulaciones revelan un sistema extremo en el que una enana marrón transfiere materia de forma estable a una enana roja cada 87 minutos.
Una IA aprendió a jugar Stratego sin ver las piezas del rival
Ataraxos superó a un campeón mundial de Stratego al aprender a estimar qué piezas ocultas podía tener su rival antes de decidir cada jugada.
Más del mismo autor
Ver masEl intercambio de ADN cambia cómo se interpreta la evolución de bacterias intestinales
Un análisis de genomas bacterianos muestra que el intercambio de ADN entre cepas modifica una señal clave usada para reconstruir la evolución del microbioma intestinal.
Un dispositivo convierte el campo de una bobina en un campo diseñado
Un prototipo a temperaturas criogénicas transformó el campo irregular de una bobina en otro casi uniforme mediante materiales dispuestos con una geometría calculada.
Una nueva ruta de vapor para fabricar aerogeles ultralivianos
Un equipo diseñó aerogeles mediante sublimación y deposición de vapor, una ruta que produjo redes sólidas muy porosas sin seguir el proceso líquido habitual.