El metano es un gas de efecto invernadero muy potente y también una molécula que algunas bacterias pueden usar como alimento. Convertirlo en productos útiles podría aprovechar corrientes de gas residual de actividades industriales, agrícolas o de tratamiento de residuos. Pero hay un obstáculo físico: en los biorreactores convencionales el metano debe pasar primero del gas al agua antes de que los microorganismos puedan acceder a él, y ese paso es lento.
Un equipo de Estados Unidos ensayó otra disposición: en vez de mantener las bacterias suspendidas en un tanque líquido agitado, las fijó en estructuras porosas impresas en 3D que dejan circular el gas. En esta prueba, los microorganismos metanotróficos —capaces de crecer usando metano— quedaron muy cerca de un flujo de gas, en condiciones estáticas y sin la agitación continua característica de muchos reactores líquidos.
El caso de estudio consistió en convertir metano en succinato, un compuesto que puede emplearse como materia prima en distintos procesos químicos y biotecnológicos. Al comparar el sistema sólido con reactores de tanque agitado, los autores observaron un rendimiento biocatalítico entre diez y cien veces mayor. También desarrollaron modelos para contrastar cómo se mueve el gas en ambos diseños: la ventaja no se atribuye a que las bacterias hayan cambiado, sino a que el reactor reduce la distancia y las etapas que separan al metano de las células.
La idea ilustra una limitación que suele quedar escondida detrás de la palabra «biorreactor». Para que un microorganismo transforme una sustancia gaseosa, no alcanza con tener ambos en el mismo recipiente. El gas debe alcanzar a las células en una cantidad suficiente y de manera sostenida. En un líquido, esa transferencia depende de cuánto metano logra disolverse y de la energía usada para mezclarlo. La geometría impresa ofrece una forma de diseñar ese contacto de manera más directa.
El resultado no significa que el dispositivo ya pueda capturar emisiones ni que resuelva por sí solo el problema climático del metano. La demostración fue de laboratorio y se concentró en una conversión concreta. Antes de pensar en un uso industrial habrá que comprobar cuánto dura el material, cómo se comporta con corrientes de gas reales e impuras, qué cantidad de producto puede obtenerse de forma continua y cuál sería el balance energético y ambiental de todo el proceso.
Aún con esas preguntas abiertas, el trabajo propone una alternativa para un desafío frecuente de la biotecnología: los microorganismos pueden realizar reacciones muy específicas en condiciones suaves, pero su desempeño depende tanto de su biología como de la ingeniería del recipiente que los contiene. En este caso, cambiar el soporte de las bacterias y la forma en que reciben el gas fue suficiente para modificar de manera marcada el rendimiento medido.
3D-printed scaffolds help turn waste methane into useful chemical using less power than liquid reactors · Phys.org
Phys.org · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Ruelas, S., Gemeda, H. B., Ellebracht, N. C., DeOtte, J. R., Knipe, J. M., Hwee, N. A., Webb, E., Guarnieri, M. T., Henard, C. A., Ge, X., Duoss, E. B., Baker, S. E., & Qian, F. (2026). Solid-state bioreactors for efficient energy recovery from gaseous waste streams. Scientific Reports. https://doi.org/10.1038/s41598-026-54237-1
Relacionadas por categoría
Ver masUn método de fluorescencia distingue ocho proteínas en una célula con una sola tinción
Una técnica combina el color con el tiempo que dura el brillo de cada marcador para identificar hasta ocho proteínas en células y tejidos en un solo paso.
Los anticuerpos pueden limitar una terapia con fagos contra bacterias resistentes
Un estudio en ratones muestra que ciertas defensas inmunitarias pueden impedir que los fagos alcancen bacterias y acelerar su eliminación del organismo.
Una bacteria sensor revela el mapa de azúcares del intestino de las abejas
Una bacteria habitual del intestino de las abejas fue modificada para delatar dónde queda disponible un azúcar del polen y mostrar que la microbiota vive en microambientes muy distintos.
Más de la misma fuente
Ver masLas bacterias de la piel ayudan a algunas ranas a resistir un hongo letal
Un experimento con ranas neotropicales indica que parte de su microbioma cutáneo puede limitar la infección por el hongo quítrido, una amenaza global para los anfibios.
JWST detecta metales alrededor de galaxias de los primeros tiempos del universo
Espectros de tres galaxias observadas por JWST muestran que su entorno ya contenía oxígeno, silicio y carbono cuando el universo tenía menos de 700 millones de años.
Un método de fluorescencia distingue ocho proteínas en una célula con una sola tinción
Una técnica combina el color con el tiempo que dura el brillo de cada marcador para identificar hasta ocho proteínas en células y tejidos en un solo paso.
Más del mismo autor
Ver masAsí se degradan los escudos térmicos durante la reentrada
Imágenes de rayos X y análisis computacional muestran cómo cambia por dentro un material que se sacrifica para proteger naves durante la reentrada.
Un programa de reparación del intestino puede ayudar al cáncer colorrectal a diseminarse
Experimentos con organoides, ratones y datos de pacientes muestran cómo un programa normal de reparación puede facilitar la llegada de células tumorales al hígado.
NISAR siguió desde el espacio el avance de lava en un volcán de Kamchatka
Una secuencia de 17 observaciones de radar mostró cómo la lava ocupó y desbordó cráteres del volcán Krasheninnikov, en una zona remota de Rusia.