Más ballenas grises están entrando en la bahía de San Francisco y muchas no sobreviven

Un estudio halló que al menos 18% de las ballenas grises identificadas en la bahía de San Francisco murió luego en la zona, muchas por choques con armamento.

Por Redaccion Ciencias.UY 11 de mayo de 2026 a las 17:40 4 min de lectura
Ilustración editorial original con el título "Más ballenas grises están entrando en la bahía de San Francisco y muchas no sobreviven" y una composición abstracta asociada a Clima Y Ambiente.
ScienceDaily Fuente de imagen · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada; revisión humana posterior

Un estudio sobre las llamadas “Bay Grays” encontró que cada vez más ballenas grises están entrando en la bahía de San Francisco y que muchas no sobreviven. El análisis estima que al menos 18% de los individuos identificados en esa zona murió después allí mismo, con un peso importante de los choques con embarcaciones.

Contexto

Las ballenas grises suelen migrar entre aguas árticas ricas en alimento y lagunas cálidas de Baja California, donde se reproducen. En condiciones normales, esa ruta no incluye a la bahía de San Francisco como un sitio de alimentación habitual.

Pero el cambio climático está alterando el océano y la disponibilidad de comida en el Ártico. En ese contexto, algunos animales empezó a buscar alimento en lugares no tradicionales, incluso en áreas con tráfico marítimo intenso.

Evidencia

Según la nota difundida por ScienceDaily, investigadores reunieron avistamientos oportunistas, fotografías aportadas por el público y relevamientos sistemáticos entre 2018 y 2025 para construir un catálogo de individuos. En total documentaron 114 ballenas en la bahía. Solo cuatro fueron observadas en más de un año, lo que sugiere que la mayoría no vuelve o no sobrevive.

Entre 2018 y 2025 se registraron 70 ballenas grises muertas en la región. De esas, 30 tenían evidencia confirmada de choques con barcos. Entre los casos con causa de muerte identificable, también aparecieron señales de malnutrición.

El trabajo, publicado en Frontiers in Marine Science, plantea que la bahía podría estar funcionando como un sitio de alimentación de emergencia para animales en malas condiciones físicas. Pero ese posible refugio también los expone a riesgos nuevos, sobre todo en el estrecho de Golden Gate, donde convergen el tráfico naval y el paso de cetáceos.

Por qué importa

El estudio muestra cómo una especie puede modificar su comportamiento ante cambios ambientales rápidos, pero también cómo esa adaptación puede aumentar su vulnerabilidad. No se trata solo de una historia sobre ballenas: es un ejemplo concreto de cómo el cambio climático puede reordenar ecosistemas y forzar interacciones más peligrosas con la actividad humana.

Los autores mencionan posibles medidas de protección, como educación para operadores, cambios de ruta y restricciones de velocidad para embarcaciones en zonas de riesgo.

Limitaciones

Los propios investigadores advierten que todavía no tienen una imagen completa de los movimientos diarios de cada ballena. Además, la identificación de individuos muertos a partir de marcas externas puede fallar porque esas señales se degradan tras la muerte.

Aun con esas limitaciones, los datos sugieren que el fenómeno es real y que merece seguimiento más detallado.

Fuente

La información proviene de una nota de ScienceDaily sobre un estudio publicado en Frontiers in Marine Science acerca de ballenas grises observadas en la bahía de San Francisco.

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