Una región en forma de anillo situada justo más allá de la órbita de Júpiter pudo haber sido una de las zonas más productivas de todo el Sistema Solar primitivo. Según un nuevo estudio, ese sector no solo habría favorecido la formación rápida de planetesimales, sino que además habría producido generaciones distintas de esos cuerpos a lo largo de unos dos millones de años.
Los planetesimales son bloques rocosos primitivos a partir de los cuales se formaron planetas, lunas y asteroides. Aunque la idea general es que nacieron a partir de polvo y gas en el disco que rodeaba al Sol joven, ese proceso no parece haber sido uniforme.
Los científicos sospechan desde hace tiempo que ciertas regiones del disco actuaron como trampas de polvo, donde se acumulaban partículas suficientes como para acelerar la formación de cuerpos más grandes. Una de esas zonas habría aparecido cuando Júpiter abrió un hueco en el disco a medida que reunía material a su alrededor.
De acuerdo con el resumen publicado por ScienceDaily, el trabajo, realizado por investigadores del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar y publicado en The Astrophysical Journal, usó simulaciones por computadora para reconstruir lo ocurrido entre dos y cuatro millones de años después del nacimiento del Sistema Solar.
El modelo indica que el borde exterior del hueco asociado a Júpiter generó una región de mayor presión de gas. Esa presión habría retenido grandes cantidades de polvo y pequeños guijarros, creando un entorno ideal para fabricar planetesimales.
Lo novedoso del estudio es que esa “fábrica” no habría producido siempre el mismo tipo de material. A medida que cambiaban las proporciones entre polvo frágil y agregados más resistentes, fueron apareciendo poblaciones diferentes de planetesimales. Los autores vinculan esas diferencias con varios grupos de meteoritos carbonáceos hallados en la Tierra.
Según el equipo, el modelo reproduce bastante bien observaciones de laboratorio hechas sobre esos meteoritos, que funcionan como una especie de archivo físico de los primeros tiempos del Sistema Solar. Eso refuerza la idea de que múltiples generaciones de cuerpos pudieron nacer en la misma región, pero en momentos distintos.
El trabajo ofrece una explicación más concreta para el origen de algunos meteoritos y ayuda a entender cómo un mismo sector del disco protoplanetario pudo generar materiales muy diversos. También aporta pistas sobre el papel de Júpiter en la arquitectura temprana del Sistema Solar.
La principal limitación es que se trata de simulaciones que dependen de supuestos sobre el comportamiento del gas, el polvo y las colisiones entre partículas. Harán falta más comparaciones con meteoritos, observaciones astronómicas y modelos independientes para evaluar hasta qué punto esta reconstrucción refleja con precisión lo que ocurrió hace 4.600 millones de años.
Scientists discover a giant planet factory beyond Jupiter · ScienceDaily
ScienceDaily · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Relacionadas por categoría
Ver masBetelgeuse muestra la evidencia más fuerte hasta ahora de una estrella compañera
Observaciones del VLT permitieron obtener la imagen más clara hasta ahora de la posible compañera de Betelgeuse, una pista que podría ayudar a explicar por qué esta estrella cambia tanto de brillo.
Un posible compañero gigante podría ayudar a explicar el misterio de la estrella de Tabby
Un estudio combinó datos de TESS y velocidades radiales para proponer que la estrella de Tabby podría tener un compañero gigante cuya gravedad perturbaría cuerpos menores y explicaría sus extrañas caídas de brillo.
El campo magnético de Júpiter pudo ayudar a conservar varias lunas gigantes
Un estudio en Nature Astronomy propone que el joven Júpiter abrió una cavidad magnética que permitió sobrevivir a varias lunas grandes, mientras Saturno no contó con esa protección.
Más de la misma fuente
Ver masUn carbón oculto permitió fechar pinturas rupestres que parecían imposibles de datar
Un estudio en PNAS detectó restos de carbón vegetal en pigmentos negros de la cueva de Font-de-Gaume y logró fechar por radiocarbono figuras paleolíticas que se creían fuera del alcance de ese método.
La genética heredada puede cambiar la ruta que sigue un cáncer tras el daño al ADN
Un estudio en ratones sugiere que la genética heredada no solo influye en el riesgo de cáncer, sino también en el tipo de mutaciones y la trayectoria que toma el tumor desde sus primeras etapas.
El campo magnético de Júpiter pudo ayudar a conservar varias lunas gigantes
Un estudio en Nature Astronomy propone que el joven Júpiter abrió una cavidad magnética que permitió sobrevivir a varias lunas grandes, mientras Saturno no contó con esa protección.
Más del mismo autor
Ver masCómo las mitocondrias ayudan a encender la inflamación del envejecimiento
Un estudio en Nature identificó una vía metabólica en mitocondrias que ayuda a activar la inflamación de células envejecidas y mejoró indicadores de salud en ratones al bloquearla.
Un polímero 2D avanza en la producción de hidrógeno solar
Un estudio en Nature presentó un fotocatalizador polimérico bidimensional que logró dividir agua con luz, un paso relevante para producir hidrógeno sin usar combustibles fósiles.
Una nueva mirada al grafito muestra por qué cargar una batería no es un proceso parejo
El litio no entra de forma uniforme en el grafito: un estudio observó saltos rápidos y localizados que ayudan a entender mejor los límites de la carga rápida.