Una IA encontró una singularidad en Navier–Stokes, pero la prueba sigue bajo examen
Un sistema de IA produjo una prueba formalizada de que las ecuaciones de Navier–Stokes pueden desarrollar una singularidad. Matemáticos aún analizan su alcance.
Fuente de tipo media radicada en Estados Unidos.
Un sistema de IA produjo una prueba formalizada de que las ecuaciones de Navier–Stokes pueden desarrollar una singularidad. Matemáticos aún analizan su alcance.
Un análisis de más de 20 millones de células en ratones halló cambios coordinados por etapas en distintos tejidos, una pista de que envejecer no sería solo acumular daño al azar.
Detectores de neutrinos ya miden partículas nacidas dentro de la Tierra y abren una nueva vía para estimar cuánto material radiactivo ayuda a mantener caliente y activo el manto.
Un estudio halló que los corales generan remolinos microscópicos para mover oxígeno hacia sus tejidos, pero el calor extremo puede hacer que ese mecanismo falle.
Un estudio en Science identificó un orgánulo productor de hidrógeno en microbios del rumen y lo vinculó con mayores emisiones de metano en vacas.
Un trabajo difundido por Quanta y publicado en Physical Review Letters mostró que ciertos líquidos simples pueden fracturarse de forma frágil cuando se los estira lo bastante rápido.
Un manuscrito difundido por Quanta y Biotic describe una célula sintética armada con componentes no vivos que consiguió crecer, replicar su genoma y dividirse en condiciones de laboratorio.
Durante años, la explicación dominante decía que el agua terrestre llegó en cometas o asteroides. Nuevos estudios reabrieron otra posibilidad: que parte del agua se haya formado en la propia Tierra primitiva.
Un paper en PNAS analizó la maquinaria fotosintética de una cianobacteria de linaje muy antiguo y sugiere qué partes del sistema cambiaron poco desde los inicios de la fotosíntesis.