Una culebra sin patas puede cambiar de estrategia cuando necesita alejarse deprisa: en lugar de avanzar con el ondular habitual, algunas especies pequeñas se enrollan y ruedan por el suelo. Un estudio filmó este comportamiento desde distintos ángulos y describió cómo consiguen repetir los giros sin que la cabeza dé vueltas junto con el resto del cuerpo.
El equipo trabajó con 13 culebras del género Pseudorabdion: 11 ejemplares de Pseudorabdion saravacense, uno de Pseudorabdion collaris y uno de Pseudorabdion longiceps, recogidos en el Parque Nacional Kubah, en Malasia. También incluyó seis culebras del género Calamaria para comparar. Los animales recorrieron de a uno una pista de 2,2 metros mientras cámaras situadas arriba y a un costado registraban sus movimientos; un toque suave servía para inducir el desplazamiento.
Todas las Pseudorabdion ensayadas rodaron, mientras que las Calamaria de comparación no lo hicieron. La secuencia comienza con el cuerpo curvado como una C y la cabeza levantada y orientada hacia adelante. Una parte posterior del cuerpo gira sobre el suelo; luego la cola pasa por delante de la cabeza y vuelve a tocar el suelo, preparando el siguiente giro. Los investigadores observaron que el lado que apoya y el sentido de ese movimiento se alternan de un ciclo a otro, lo que permite mantener el avance.
Rodar plantea un problema de control: si todo el cuerpo rota de manera uniforme, también lo hacen la cabeza y los órganos con los que el animal se orienta. Los videos indican que estas culebras separan funcionalmente ambas tareas. Mientras la parte posterior rota de forma marcada, la cabeza conserva una orientación relativamente estable y, a mayor velocidad, tiende a mantenerse elevada con menos oscilación vertical. Esa coordinación podría ayudar a sostener la dirección durante una salida rápida.
En la pista, la velocidad máxima hacia adelante durante el rodamiento osciló entre 1,72 y 3,69 metros por segundo, aproximadamente cuatro veces la medida cuando las mismas culebras avanzaban mediante ondulación lateral. El resultado no demuestra por sí solo que la maniobra aumente la supervivencia frente a depredadores en condiciones naturales: el experimento registró la mecánica del movimiento en una pista y con una muestra pequeña. Sí ofrece una explicación detallada de una conducta que antes se conocía sobre todo por observaciones aisladas.
El hallazgo recuerda que la forma de un animal no determina por completo cómo puede moverse. En este caso, un cuerpo largo y sin extremidades puede convertirse por instantes en una estructura que rueda, siempre que coordine con precisión qué segmentos impulsan el giro y cuáles conservan la dirección.
Science News · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Kojima, Y., Fukuyama, I., Hossman, M. Y., Kaliang, C. H., & Nishikawa, K. (2026). Locomotor kinematics and head stabilization in rolling snakes. Current Biology, 36(20), R1061–R1063. https://doi.org/10.1016/j.cub.2026.08.057
Relacionadas por categoría
Ver masLas madres de murciélago responden con mayor activación a las llamadas de sus crías
Un experimento con sonidos y electrocardiogramas halló que las madres de murciélago doméstico japonés reaccionan más ante las llamadas de sus propias crías.
En la evolución entre una mosca y un virus, no hay un ganador fijo
Un experimento con 90 combinaciones de moscas y virus muestra que la ventaja evolutiva depende de la pareja concreta, no de una variante genética que gane siempre.
Las mantarrayas jóvenes se refugian cerca de la costa y las adultas viajan por el Pacífico
Un seguimiento en Costa Rica muestra que las mantarrayas gigantes jóvenes usan refugios costeros, mientras las adultas recorren corredores marinos regionales.
Más de la misma fuente
Ver masUna nanopartícula registra el empujón de choques individuales de gas
Un experimento detectó uno a uno los minúsculos empujones de átomos y moléculas de gas sobre una esfera de vidrio sostenida con luz.
Un cúbit lógico redujo sus errores a unos pocos por millón de ciclos
Un experimento con iones atrapados mostró que aumentar la protección de un cúbit lógico redujo de forma marcada sus errores. El resultado es prometedor, pero todavía es un preprint y una demostración de pequeña escala.
Modelos 3D sugieren cómo peleaban algunos dinosaurios cornudos
Simulaciones de cráneos fósiles indican que distintas formas de cuernos podían tolerar diferentes tipos de enfrentamiento entre ceratópsidos.
Más del mismo autor
Ver masUn mapa revela cómo una región profunda del cerebro se conecta con la corteza
Una resonancia por difusión permitió cartografiar conexiones graduales entre la zona incerta y distintas áreas de la corteza humana.
El frente estival de Asia oriental se desplazó al norte y cambió el riesgo de lluvia y calor
Un análisis de 47 años de datos atmosféricos detectó que el frente de lluvias de verano de Asia oriental migró al norte y se asoció con más días de lluvia y calor intensos a la vez.
El hundimiento del hielo reveló el drenaje de un lago oculto en la Antártida
Un análisis con radar satelital reconstruyó cómo un lago bajo el hielo antártico perdió unos 78 millones de metros cúbicos de agua entre 2016 y 2021.