Detectan pulsos de rayos gamma en un púlsar extremo a 3.900 años luz

Un análisis de casi 18 años de datos de Fermi detectó pulsos de rayos gamma en un púlsar de milisegundos muy inusual, una pista nueva para entender cómo aceleran partículas estos objetos extremos.

Por Redacción Ciencias.UY 26 de julio de 2026 a las 17:45 4 min de lectura
Imagen: Ciencias.uy / MiniMax image-01 Imagen generada con MiniMax image-01 para Ciencias.uy; uso editorial no comercial; CC BY 4.0 Fuente de imagen
Imagen editorial generada por IA sobre Detectan pulsos de rayos gamma en un púlsar extremo a 3.900 años luz.

Un equipo de astrónomos detectó pulsos de rayos gamma en PSR J0435+3233, un púlsar de milisegundos situado a unos 3.900 años luz que ya llamaba la atención por su comportamiento extremo. El resultado importa porque estos objetos, restos ultradensos de estrellas muertas que giran cientos de veces por segundo, sirven como laboratorios naturales para estudiar cómo la materia y los campos magnéticos se comportan en condiciones imposibles de reproducir en la Tierra.

El trabajo se basó en casi 18 años de observaciones del telescopio espacial Fermi de la NASA. Según el preprint, los investigadores identificaron como contraparte gamma del púlsar una fuente catalogada muy cerca de su posición conocida por radio y, al ordenar los datos con el ritmo de rotación del objeto, encontraron pulsaciones con una significación estadística alta. Eso permitió confirmar que la señal no era solo una emisión difusa de la zona, sino que seguía el pulso regular de la estrella de neutrones.

PSR J0435+3233 no es un púlsar cualquiera. Completa una vuelta en apenas 3,2 milisegundos, es decir, gira más de 300 veces por segundo. Además, el equipo destaca que tiene una luminosidad de frenado muy alta: pierde energía rotacional a un ritmo más propio de púlsares jóvenes y muy energéticos que de muchos púlsares de milisegundos conocidos. Justamente por eso resulta llamativo que su emisión gamma aparente sea tan débil en comparación con esa enorme reserva de energía.

Ese contraste puede ayudar a entender mejor qué controla la radiación de estos objetos. Una posibilidad es que influya la geometría con la que vemos el haz; otra, que la aceleración de partículas y la producción de rayos gamma funcionen de manera menos eficiente de lo esperado en este tipo particular de magnetosfera. En cualquiera de los casos, sumar un ejemplo tan extremo amplía el mapa de comportamientos conocidos y obliga a ajustar los modelos con los que se interpreta la población de púlsares de milisegundos.

Conviene tomar el resultado con la cautela normal de un preprint. El trabajo todavía no figura como estudio revisado por pares y, aunque la detección se apoya en una base de datos muy extensa, harán falta análisis posteriores para comprobar cuánto de esta rareza se mantiene cuando se comparen más objetos parecidos o se refinen los parámetros del sistema. Aún así, el hallazgo ofrece una pieza nueva para entender cómo estrellas de neutrones diminutas, velocísimas y extremadamente magnetizadas convierten su rotación en radiación de alta energía.

Imagen

Ciencias.uy / MiniMax image-01 · Imagen generada con MiniMax image-01 para Ciencias.uy; uso editorial no comercial; CC BY 4.0 · Fuente de imagen

Cita original

Zhang, M., Pei, S., & Zhang, P. (2026). Discovery of gamma-ray pulsations from the extreme-spin-down millisecond pulsar PSR J0435+3233. arXiv. https://doi.org/10.48550/arXiv.2607.16119

Relacionadas por categoría

Ver mas

Más de la misma fuente

Ver mas

Más del mismo autor

Ver mas