Cientos de metros bajo tierra, en grietas llenas de agua atrapada desde hace miles de años, no solo viven microbios. Un estudio en la formación rocosa Antrim Shale, en Michigan, encontró comunidades de hongos mucho más abundantes y diversas de lo que se suponía para el subsuelo profundo. El hallazgo abre la posibilidad de que estos organismos participen en la transformación de carbono que hasta ahora se consideraba relativamente inmóvil dentro de las rocas.
El equipo analizó agua extraída de pozos de gas perforados entre 200 y 500 metros de profundidad. Combinó secuenciación genética, microscopía y análisis isotópicos para reconstruir qué tipos de organismos había allí, de dónde venía esa agua y qué procesos químicos estaban ocurriendo. En total identificó 689 tipos de hongos y aisló más de 200 cepas en cultivo, incluidas 13 candidatas a especies no descritas. También detectó tardígrados y pequeños gusanos segmentados, señales de que en ese ambiente podría existir una red alimentaria más compleja de lo esperado.
Los autores estiman que una sola gota de esa agua puede contener unos 250 hongos, una cantidad comparable a la de una gota de agua de mar. Aunque las bacterias siguen siendo mucho más numerosas, los investigadores sostienen que los hongos podrían tener un peso ecológico mayor del que sugieren los recuentos simples, porque muchos de los grupos hallados en profundidad son conocidos en la superficie por degradar compuestos orgánicos difíciles. Si algo parecido ocurre en el subsuelo, parte del carbono fósil almacenado en esas rocas podría ser biológicamente más activo de lo que muestran los modelos actuales.
Eso no significa que el estudio haya medido cuánto carbono liberan estos hongos ni que permita recalcular ya el papel global del subsuelo en el clima. El trabajo se concentró en una formación geológica concreta de la región de los Grandes Lagos y en muestras obtenidas de pozos existentes, por lo que todavía falta saber cuán extendidas son estas comunidades en otras rocas profundas del planeta. Aún así, la investigación sugiere que el interior de la corteza terrestre no es solo un depósito pasivo, sino también un ecosistema oculto que podría influir en cómo se transforma y almacena el carbono a largo plazo.
An entire world of fungi nearly a third of a mile underground could affect carbon storage estimates · Phys.org
Phys.org · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Moon, Q. S., Barnhart, E. P., Varonka, M. S., et al. (2026). Deep subsurface organic-rich shale supports abundant, diverse, and novel fungi. The ISME Journal. https://doi.org/10.1093/ismejo/wrag184
Relacionadas por categoría
Ver masVeinticuatro especies nuevas revelan cuánto falta conocer del fondo del Pacífico
Un equipo describió 24 especies nuevas de pequeños crustáceos en una región abisal del Pacífico. El hallazgo ayuda a medir la biodiversidad antes de cualquier intervención en el fondo marino.
Una proteína casi desconocida revela nuevas pistas sobre el reciclaje celular
Un estudio identificó TM184C, una proteína humana poco estudiada que ayuda a regular el reciclaje de componentes celulares y el intercambio entre células.
La memoria espacial también pesa en la reproducción de un ave de montaña
Un estudio en carboneros de montaña halló que los machos con mejor memoria espacial tuvieron más crías fuera de su pareja social en una población silvestre.
Más de la misma fuente
Ver masAstrónomos descubren el proto-supercúmulo de galaxias más distante jamás observado
Un equipo internacional identificó el progenitor más lejano de un supercúmulo de galaxias, ofreciendo nuevas pistas sobre cómo evolucionan las estructuras masivas del universo.
Una IA detecta cuándo un pez alcanza su límite térmico
Un sistema automatizado analizó videos de peces medaka para medir con menos subjetividad cuándo pierden el equilibrio bajo frío o calor extremos.
La respuesta de las plantas al CO₂ podría frenear la expansión de las tierras áridas
Nuevo estudio revela que las estimaciones de expansión de tierras áridas pueden estar equivocadas al incorporar la evapotranspiración reducida bajo niveles aumentados de CO₂.
Más del mismo autor
Ver masLa jerarquía social cambia cómo los ratones responden ante una amenaza
Un experimento con ratones muestra que estar acompañado modifica la defensa ante amenazas, pero el efecto depende del peligro y de la posición social del animal.
Una proteína del parásito de la malaria revela una posible diana farmacológica
Un estudio en cultivos de Plasmodium falciparum encontró que una pequeña proteína sostiene una fábrica celular indispensable para la supervivencia del parásito.
Chlamydia altera temporalmente el programa de las células que infecta
Un estudio muestra que Chlamydia trachomatis modifica señales que regulan la actividad de los genes de las células infectadas. El hallazgo ayuda a entender mejor la relación entre el microbio y su huésped.