Las terapias más nuevas para Alzheimer se han concentrado sobre todo en una proteína: el amiloide. Pero la enfermedad también deja otra marca conocida, los ovillos de tau que se acumulan dentro de las neuronas y se asocian de forma más estrecha con el deterioro cognitivo. Un ensayo clínico de fase 2 presentado el 14 de julio de 2026 en la conferencia internacional AAIC mostró ahora una señal que el campo esperaba desde hace años: un fármaco experimental llamado diranersen logró reducir con fuerza esa proteína y, al mismo tiempo, enlentecer algo la pérdida de funciones cognitivas en personas con Alzheimer temprano.
El estudio incluyó a 416 personas con deterioro cognitivo leve o Alzheimer en etapas iniciales. El tratamiento no se administra por vena, como varios fármacos contra amiloide, sino por punción lumbar, para llevarlo directamente al sistema nervioso. Diranersen pertenece a la familia de los oligonucleótidos antisentido, moléculas diseñadas para bloquear la actividad de un gen. En este caso apunta a MAPT, el gen que da lugar a la proteína tau.
Los resultados más claros aparecieron en los biomarcadores. Según los datos presentados, el tratamiento redujo entre 50% y 65% la tau total en el líquido cefalorraquídeo, según la dosis. En un subgrupo también se observaron descensos en señales de tau medidas por PET cerebral. Eso importa porque hasta ahora no estaba claro si una terapia de este tipo podría mover de forma convincente un blanco tan central de la enfermedad en personas ya diagnosticadas.
La parte clínica fue más matizada, pero suficiente para llamar la atención. En varias pruebas cognitivas y funcionales, los grupos tratados empeoraron más lentamente que el grupo placebo. En la escala CDR-SB, una medida muy usada para seguir el avance del Alzheimer, la dosis más baja mostró un enlentecimiento del deterioro de 26% a los 18 meses. También hubo diferencias favorables en otras pruebas como ADAS-Cog13 y MMSE.
El problema es que la historia no siguió el guion esperado. Si el beneficio dependiera simplemente de bajar tau, las dosis más altas deberían haber funcionado mejor. Pero ocurrió lo contrario: la mayor señal clínica apareció con la dosis más baja, mientras que las dosis más intensas lograron reducciones mayores de tau sin traducirse en una ventaja cognitiva superior. Esa desconexión deja abierta una pregunta importante sobre cómo interpretar el resultado. Puede ser una consecuencia del tamaño del ensayo, de la variabilidad entre pacientes o de que la relación entre tau y síntomas sea menos lineal de lo que se suponía.
Esa incertidumbre obliga a leer el estudio con prudencia. El ensayo no cumplió su objetivo primario de mostrar una respuesta por dosis en CDR-SB, de modo que no alcanza para decir que el fármaco ya demostró eficacia clínica de forma concluyente. Además, los cambios observados fueron modestos y todavía falta saber cuánto podrían notarlos los pacientes en su vida cotidiana. Aún así, los datos ofrecen algo valioso: una pista consistente de que actuar sobre tau podría tener efectos más allá del laboratorio.
También hay diferencias prácticas con las terapias ya aprobadas. Diranersen no mostró el tipo de anomalías cerebrales vinculadas a amiloide que preocupan con otros tratamientos, aunque sí hubo efectos adversos relacionados con el procedimiento de punción lumbar y episodios transitorios de confusión. Eso no vuelve al fármaco automáticamente más seguro o más conveniente, pero sí sugiere un perfil distinto que habrá que seguir de cerca.
Biogen ya anunció que llevará diranersen a fase 3. Ese próximo paso será el que permita saber si la señal observada aquí se sostiene en un grupo más grande y con menos margen para resultados ambiguos. Por ahora, el ensayo no resuelve el tratamiento del Alzheimer, pero sí reabre con datos humanos una línea que muchos consideraban clave: que atacar tau podría aportar algo real, aunque todavía falte entender exactamente cuánto y en qué condiciones.
A new sort of Alzheimer's drug shows glimmers of promise · Science News
Science News · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Mummery, C., Boada, M., Cummings, J., Fox, N., Iwata, A., Salloway, S., Schneider, A., Coles, A., Collins, J., Curiale, G., Edwards, A., Huang, E., & Shulman, M. (2026, July 14). Topline results from CELIA: A phase 2 study to evaluate the tau-targeting ASO diranersen (BIIB080) in patients with early Alzheimer's disease [Conference presentation]. Alzheimer's Association International Conference, London, United Kingdom. https://www.biogenconferences.com/AAIC2026/AAIC2026_AAIC_CELIA_Topline_Presentation.pdf
Relacionadas por categoría
Ver masUn mapa de proteínas ayuda a buscar combinaciones más selectivas contra el cáncer
Un estudio en Nature propone mirar qué proteínas están juntas en la superficie de células tumorales para encontrar combinaciones terapéuticas más precisas.
TRI-611 apunta a una vulnerabilidad en cáncer de pulmón con ALK
Un estudio en Nature describe un degradador molecular que elimina proteínas ALK anómalas y redujo tumores en modelos preclínicos de cáncer de pulmón.
Un estudio identifica cómo algunos tumores pancreáticos bloquean al sistema inmune
En modelos de cáncer de páncreas, dos proteínas ayudaron a formar nichos que excluyen células T. Al bloquear esa vía, la inmunoterapia funcionó mejor en ratones.
Más de la misma fuente
Ver masLa memoria espacial también pesa en la reproducción de un ave de montaña
Un estudio en carboneros de montaña halló que los machos con mejor memoria espacial tuvieron más crías fuera de su pareja social en una población silvestre.
Vacuna contra herpes zóster se asocia con menor riesgo cardiovascular
Un estudio observacional en adultos mayores de Estados Unidos vinculó la vacuna recombinante contra herpes zóster con menos eventos cardiovasculares en siete años.
Científicos recrean el canto de insectos del Jurásico a partir de fósiles de 165 millones de años
Un análisis de estructuras de alas preservadas permite reproducir las llamadas de apareamiento de insectos jurásicos, revelando un paisaje sonoro perdido hace 165 millones de años.
Más del mismo autor
Ver masCómo las moscas ayudan a desentrañar la adaptación a sustancias tóxicas
Un experimento con moscas y edición genética muestra que la resistencia a una toxina vegetal depende de varios genes y puede estudiarse combinando métodos complementarios.
Una batería cuántica de laboratorio convirtió luz en corriente con un efecto colectivo
Un prototipo de microcavidad mostró que la potencia de carga y descarga puede crecer más rápido que el número de moléculas activas. Aún está lejos de una batería para dispositivos.
Veinticuatro especies nuevas revelan cuánto falta conocer del fondo del Pacífico
Un equipo describió 24 especies nuevas de pequeños crustáceos en una región abisal del Pacífico. El hallazgo ayuda a medir la biodiversidad antes de cualquier intervención en el fondo marino.