El peso corporal no depende solo de qué se come. También podría influir cuándo se come. Un estudio con más de 7.000 adultos encontró que dos hábitos se asociaron con un menor índice de masa corporal a lo largo del tiempo: alargar el ayuno nocturno y desayunar más temprano.
La investigación siguió a personas de entre 40 y 65 años de una cohorte en Cataluña. Los investigadores reunieron datos sobre horarios de comidas, peso, talla, estilo de vida y situación social, y años después repitieron las mediciones en una parte del grupo. Al comparar esos datos, observaron que cenar y desayunar más temprano, de modo de extender el tiempo sin comer durante la noche, se vinculaba con un IMC más bajo.
La explicación propuesta apunta a la llamada crononutrición, un campo que estudia cómo el horario de las comidas interactúa con los ritmos circadianos. La idea es que comer más alineado con el reloj interno del organismo podría favorecer un uso más eficiente de la energía y una mejor regulación del apetito. En cambio, saltarse el desayuno como parte de algunas rutinas de ayuno intermitente no mostró la misma ventaja y, según resume la cobertura de ScienceDaily, incluso apareció asociado con hábitos menos saludables en algunos participantes.
El interés de estos resultados está en que agregan matices a una discusión muy popular. Muchas recomendaciones sobre ayuno intermitente se concentran en cuánto tiempo pasar sin comer, pero este trabajo sugiere que la ubicación de ese ayuno dentro del día también puede importar. No es lo mismo dejar pasar más horas sin comer durante la noche que desplazar la primera comida a horas más tardías.
De todos modos, el estudio no demuestra por sí solo una relación de causa y efecto. Se trata de asociaciones observadas en una cohorte, no de una intervención controlada que obligue a las personas a cambiar sus horarios y compare los resultados en igualdad de condiciones. Además, los propios autores advierten que todavía es pronto para convertir estos hallazgos en una recomendación firme para toda la población. Aún así, el trabajo refuerza la idea de que los horarios cotidianos pueden ser una pieza relevante de la salud metabólica, junto con la calidad de la dieta, la actividad física y otros hábitos de vida.
Two simple eating habits linked to lower weight, study finds · ScienceDaily
ScienceDaily · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Pons-Muzzo, L., de Cid, R., Obon-Santacana, M., Straif, K., Papantoniou, K., Santonja, I., Kogevinas, M., Palomar-Cros, A., & Lassale, C. (2024). Sex-specific chrono-nutritional patterns and association with body weight in a general population in Spain (GCAT study). International Journal of Behavioral Nutrition and Physical Activity, 21(1). https://doi.org/10.1186/s12966-024-01639-x
Relacionadas por categoría
Ver masEl cambio climático desplaza de forma desigual el riesgo de malaria en África
Un análisis de más de un siglo de datos sobre malaria infantil estima que el calentamiento modificó el riesgo de manera desigual: aumentó en zonas más frescas del este y sur de África y disminuyó en parte del oeste.
El flujo del aire interior puede cambiar mucho el riesgo de transmisión de tuberculosis
Un estudio combinó experimentos con cobayos, seguimiento de partículas y modelado físico, y halló que los patrones locales del aire interior pueden frenar o favorecer la transmisión de tuberculosis.
Las microtransacciones en videojuegos concentran el gasto en pocos adolescentes
Un estudio con 2.308 estudiantes austríacos halló que el 10% de quienes gastan en videojuegos concentra el 61,4% del dinero y muestra más señales de trastorno por juego y apuestas.
Más de la misma fuente
Ver masUna batería cuántica de laboratorio convirtió luz en corriente con un efecto colectivo
Un prototipo de microcavidad mostró que la potencia de carga y descarga puede crecer más rápido que el número de moléculas activas. Aún está lejos de una batería para dispositivos.
Veinticuatro especies nuevas revelan cuánto falta conocer del fondo del Pacífico
Un equipo describió 24 especies nuevas de pequeños crustáceos en una región abisal del Pacífico. El hallazgo ayuda a medir la biodiversidad antes de cualquier intervención en el fondo marino.
La forma de respirar puede influir en las decisiones que tomamos
Un estudio encontró que respirar lentamente con exhalaciones prolongadas hace que el cerebro sea más sensible a las recompensas, llevando a decisiones más arriesgadas.
Más del mismo autor
Ver masLa jerarquía social cambia cómo los ratones responden ante una amenaza
Un experimento con ratones muestra que estar acompañado modifica la defensa ante amenazas, pero el efecto depende del peligro y de la posición social del animal.
Una proteína del parásito de la malaria revela una posible diana farmacológica
Un estudio en cultivos de Plasmodium falciparum encontró que una pequeña proteína sostiene una fábrica celular indispensable para la supervivencia del parásito.
Chlamydia altera temporalmente el programa de las células que infecta
Un estudio muestra que Chlamydia trachomatis modifica señales que regulan la actividad de los genes de las células infectadas. El hallazgo ayuda a entender mejor la relación entre el microbio y su huésped.