Identifican una tormenta solar de hace 800 años gracias a árboles antiguos y registros medievales

Un equipo combinó carbono 14 en árboles enterrados con registros históricos y detectó una tormenta solar ocurrida entre 1200 y 1201, útil para entender riesgos de clima espacial.

Por Redaccion Ciencias.UY 15 de mayo de 2026 a las 00:10 5 min de lectura
Ilustración editorial original con el título "Identifican una tormenta solar de hace 800 años gracias a árboles antiguos y registros medievales" y una composición abstracta asociada a Astronomia Y Espacio.
ScienceDaily Fuente de imagen · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada; revisión humana posterior

Investigadores identificaron una tormenta solar ocurrida hace unos 800 años combinando mediciones de carbono 14 en árboles antiguos con registros históricos de auroras rojizas. El hallazgo ayuda a reconstruir mejor el historial del clima espacial y sus posibles riesgos para futuras misiones humanas fuera de la Tierra.

Contexto

Las tormentas solares pueden producir auroras spectaculares, pero también representan un peligro serio para astronautas, satélites y sistemas tecnológicos. Entre los eventos más preocupantes están los llamados eventos de protones solares, en los que partículas energéticas salen despedidas desde el Sol a velocidades extremas.

Comprender cuán frecuentes son estos episodios y bajo qué condiciones ocurren es importante para planificar exploración lunar y marciana con mayor seguridad. El problema es que los registros instrumentales modernos cubren solo una fracción mínima de la historia solar.

Evidencia

Según ScienceDaily, un equipo del Okinawa Institute of Science and Technology combinó registros históricos medievales con mediciones de alta precisión de carbono 14 en árboles enterrados del norte de Japón.

Con ese enfoque, los investigadores identificaron un evento de protones solares que probablemente ocurrió entre el invierno de 1200 y la primavera de 1201. El trabajo se publicó en Proceedings of the Japan Academy, Series B.

La lógica del método es que, durante episodios solares intensos, partículas energéticas pueden contribuir a la formación de carbono 14 en la atmósfera. Ese carbono queda luego registrado en organismos vivos, incluidos los árboles. Al medir fluctuaciones muy finas en esos anillos y comparándolas con fuentes históricas, el equipo pudo acotar mejor la fecha del evento.

La investigación también sugiere que el Sol de esa época atravesaba ciclos más cortos, de siete a ocho años, lo que apuntaría a una fase de actividad particularmente alta.

Por qué importa

El hallazgo importa porque ayuda a detectar no solo eventos solares extremos, sino también otros algo menores pero todavía peligrosos para tecnología y exploración espacial. Ese tipo de episodios puede ser más frecuente y, por lo tanto, muy relevante para la gestión de riesgo en misiones fuera del escudo magnético terrestre.

Además, el trabajo muestra el valor de combinar ciencias naturales con fuentes históricas para reconstruir fenómenos astronómicos del pasado.

Limitaciones

La reconstrucción depende de una integración compleja entre señales químicas, datación dendroclimática y documentos históricos, por lo que siempre existe cierto margen de incertidumbre en la fecha exacta y en la magnitud del evento.

También se trata de un caso reconstruido retrospectivamente: aunque mejora la comprensión del clima espacial, no resuelve por sí solo la predicción futura de tormentas solares.

Fuente

La información proviene de una nota de ScienceDaily sobre un estudio del Okinawa Institute of Science and Technology que identificó una tormenta solar medieval mediante carbono 14 en árboles antiguos y registros históricos.

Imagen

ScienceDaily · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada; revisión humana posterior

Relacionadas por categoría

Ver mas

Más de la misma fuente

Ver mas

Más del mismo autor

Ver mas