Para un mosquito macho, el zumbido de una hembra no es un ruido cualquiera: es una señal que puede guiarlo hasta ella. Un nuevo estudio en Aedes aegypti, especie capaz de transmitir dengue, zika y otras enfermedades, encontró que una variante masculina del gen fruitless es indispensable para esa búsqueda acústica. Cuando los investigadores la desactivaron, los machos dejaron de acercarse a sonidos que imitan el vuelo de las hembras y no lograron encontrarlas para aparearse.
El hallazgo ayuda a entender cómo se conecta una señal del ambiente con una conducta esencial. Los machos de esta especie se reúnen cerca del atardecer y son especialmente sensibles a las vibraciones producidas por el batir de alas de las hembras. Las antenas cumplen allí una función parecida a un oído: reciben esas vibraciones y las convierten en señales que el sistema nervioso puede procesar.
El equipo trabajó con mosquitos adultos de una línea normal y con machos modificados para carecer de la versión masculina de fruitless. Filmó sus trayectorias de vuelo, registró la respuesta de grupos frente a tonos de distintas frecuencias y midió tanto las vibraciones de las antenas como las señales eléctricas de sus nervios. En los machos sin esa variante genética, la atracción hacia el sonido desapareció por completo. También perdieron el patrón de vuelo concentrado que se observa en los machos normales al anochecer.
Las mediciones del órgano auditivo aportaron una posible explicación. Las antenas de los machos modificados amplificaban mucho peor las frecuencias asociadas al vuelo de las hembras y las respuestas eléctricas provocadas por el sonido fueron, aproximadamente, seis veces menores que en los controles. El estudio también analizó qué genes estaban activos en esa parte de la antena, lo que sugiere que fruitless coordina varios componentes necesarios para que el oído masculino funcione con esa sensibilidad.
El resultado no significa que se haya desarrollado una herramienta para controlar poblaciones de mosquitos. Se trata de investigación básica realizada en condiciones de laboratorio, con una alteración genética concreta, y todavía no muestra una intervención aplicable fuera de ese contexto. Además, aunque los datos indican que el problema auditivo explica una parte importante de la conducta observada, los autores señalan que el gen podría influir también en cómo el cerebro procesa las señales sonoras.
Comprender estas etapas tempranas del apareamiento puede servir para formular preguntas más precisas sobre la biología de los mosquitos vectores. Por ahora, la principal contribución es mostrar que la capacidad de un macho para localizar el zumbido de una hembra depende de una conexión estrecha entre un programa genético, el funcionamiento de sus antenas y su comportamiento de vuelo.
fruitless is essential for male Aedes aegypti mosquito attraction to female flight sounds · PLOS Biology
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Loh, Y. M., Thornton, A. J., Loh, W., Lee, T.-T., Chen, W.-T., Xu, Y. Y. J., Yap, J. X., Tsuchiya, Y., Eberl, D. F., Su, M. P., & Kamikouchi, A. (2026). fruitless is essential for male Aedes aegypti mosquito attraction to female flight sounds. PLOS Biology, 24(10), e3004041. https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3004041
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