Un robot blando avanza por el intestino delgado en pruebas con animales

Un enteroscopio robótico inspirado en el movimiento de las serpientes recorrió intestino porcino y probó cámara, pulverización y toma de muestras.

Por Redacción Ciencias.UY 28 de octubre de 2026 a las 17:45 2 min de lectura
Imagen: Cortesía de los investigadores / MIT News Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada Fuente de imagen
Primer plano de un tubo robótico blando diseñado para desplazarse dentro del intestino delgado.

El intestino delgado plantea un problema difícil para la medicina: es largo, estrecho y está situado entre el estómago y el colon, dos zonas a las que se llega con más facilidad. Un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) diseñó un tubo robótico blando que, en pruebas con intestino porcino, pudo desplazarse por ese recorrido y accionar una cámara, un pulverizador de fármacos y pinzas para tomar muestras o retirar pequeños pólipos.

El dispositivo es un enteroscopio, es decir, una herramienta pensada para explorar el interior del intestino. Hoy se usa, entre otras opciones, la enteroscopia de doble balón: el profesional avanza el instrumento y alterna el inflado de dos balones para impulsarlo. El procedimiento puede ser lento y exigente de controlar, sobre todo en un órgano que en los adultos mide varios metros.

Para mover su prototipo, los investigadores se inspiraron en cómo las serpientes combinan apoyo y flexión para avanzar. El robot tiene segmentos con cámaras que se inflan con aire en distintas combinaciones; así, el tubo puede estirarse o doblarse hacia la dirección elegida. En los extremos incorpora balones de anclaje que se inflan y desinflan por turnos. Además, una cubierta texturizada busca darle agarre sobre la superficie húmeda del intestino sin depender de estirarla en exceso.

En el estudio, publicado en Science Robotics, el sistema recorrió alrededor de dos metros de intestino porcino. El equipo también mostró que el operador podía guiarlo mediante un controlador externo y activar los instrumentos instalados en su punta. La combinación importa porque una exploración no solo requiere llegar a una zona: también necesita ver con claridad y, en algunos casos, aplicar una sustancia o recoger tejido para analizarlo.

El resultado no significa que exista ya un robot listo para emplearse en una consulta. El prototipo sigue conectado por un cable a sus controles externos y las pruebas fueron en un modelo animal, no en personas. Faltan estudios que evalúen su navegación en condiciones clínicas, su seguridad para el tejido intestinal y si realmente mejora el diagnóstico o el tratamiento frente a las técnicas disponibles.

Más que resolver por ahora la exploración del intestino delgado, el trabajo muestra una posible manera de repartir la tarea entre materiales blandos, control remoto e instrumentos médicos. Si esas etapas posteriores confirman su utilidad, un dispositivo de este tipo podría ampliar las opciones para investigar sangrados, lesiones u obstrucciones en una de las partes menos accesibles del aparato digestivo.

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Cortesía de los investigadores / MIT News · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen

Cita original

Ying, B., Jebran, A. M., Babaee, S., Jiang, K., Fernandez Martinez, B. D., Shareef, H., Faiz, M. T., Pettinari, A., Schmidt, K., Fabian, N., Hayward, A., & Traverso, G. (2026). Bioinspired soft enteroscopic robot for intestinal locomotion, steering, and intervention. Science Robotics, 11(119), eadt2230. https://doi.org/10.1126/scirobotics.adt2230

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