En julio de 2021, lluvias torrenciales desencadenaron inundaciones catastróficas en partes de Alemania y Bélgica, causando más de 200 muertes en cuestión de horas. Ahora, un nuevo estudio analiza las circunstancias exactas de esas muertes y revela una verdad incómoda: muchas de las víctimas no estaban donde los mapas de riesgo indicaban que debían estar.
La investigación, publicada en la revista Earth’s Future, examinó 224 muertes ocurridas durante las inundaciones de julio de 2021. Los resultados muestran que aproximadamente el 50% de las muertes en Renania del Norte-Westfalia y hasta el 75% en Renania-Palatinado ocurrieron fuera de las zonas que los mapas oficiales de peligro de inundación señalaban como de riesgo.
Los mapas de riesgo de inundación son herramientas fundamentales para la planificación urbana y la comunicación de peligros a la población. Se utilizan para decidir dónde construir, cómo diseñar sistemas de evacuación y a quién alertar sobre posibles desastres. Sin embargo, este estudio demuestra que esos mapas pueden fallar de maneras que cuestan vidas.
Los investigadores encontraron que las víctimas habían fallecido en ubicaciones que, según los mapas de peligro, no deberían haber estado en riesgo. Esto sugiere que los modelos utilizados para crear esos mapas subestimaron significativamente el alcance real de la amenaza, posiblemente porque no capturaron adecuadamente la intensidad de las lluvias, la velocidad del agua o los caminos exactos que siguió la corriente.
El estudio también reveló un patrón perturbador: las personas mayores fueron particularmente afectadas. Muchos de los que perdieron la vida tenían más de 65 años y vivían solos en casas unifamiliares de planta única, donde el agua subió con rapidez sin dar tiempo a evacuar.
Este hallazgo tiene implicaciones importantes para la gestión de emergencias. Si las autoridades saben que las personas mayores son especialmente vulnerables, las estrategias de evacuación y los sistemas de alerta deben adaptarse para llegar a este grupo de manera más efectiva.
Los autores del estudio sugieren que los mapas de riesgo necesitan actualizarse para reflejar mejor los escenarios de inundación extrema. También recomiendan mejorar la comunicación pública sobre los peligros, de modo que las personas comprendan que incluso zonas no marcadas en los mapas pueden estar en peligro durante eventos climáticos extremos.
Además, el estudio destaca la importancia de considerar la vulnerabilidad social en la planificación de emergencias. No todas las personas tienen la misma capacidad para responder a una alerta de inundación: quienes tienen movilidad reducida, viven solos o no tienen acceso a transporte propio necesitan estrategias diferentes.
Las inundaciones de 2021 en Europa fueron un recordatorio devastador de que el cambio climático está haciendo los eventos extremos más frecuentes e intensos. Este estudio espera contribuir a que las lecciones aprendidas se traduzcan en mejores políticas de prevención y en mapas de riesgo que realmente protejan a las personas.
Deadly floods of 2021—Researchers identify gaps in hazard mapping · Phys.org
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Thieken, A. H., Rhein, B., Hosten, E., Zenker, M.-L., Merz, B., Bubeck, P., Kreibich, H., & Guha-Sapir, D. (2026). Understanding Flood Fatalities: Reevaluating Flood Risk Management. Earth's Future, 14(9). https://doi.org/10.1029/2026EF008695
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