En muchas cumbres europeas hoy crecen más especies de plantas que hace dos décadas, pero esa señal aparentemente positiva viene con una advertencia importante: mientras llegan especies nuevas favorecidas por temperaturas más altas, también están desapareciendo plantas especialistas de alta montaña. Un estudio publicado en Science sugiere que contar solo cuántas especies hay puede ocultar un deterioro más profundo de estos ecosistemas.
El trabajo analizó 896 parcelas permanentes distribuidas en 62 cumbres de Europa, relevadas en cuatro ocasiones entre 2001 y 2022 dentro de la red internacional GLORIA, dedicada al monitoreo de ambientes alpinos. La comparación a lo largo del tiempo mostró que las extinciones locales aumentaron durante esos 21 años, aún cuando la riqueza total de especies seguía creciendo en muchos sitios. Es decir: la lista se alarga, pero se vuelve menos representativa de la flora que caracteriza a las mayores alturas.
Las pérdidas afectaron sobre todo a plantas adaptadas a condiciones frías y extremas, precisamente las que ocupan las zonas más elevadas y tienen menos margen para seguir subiendo. Según los autores, el riesgo fue mayor en los bordes bajos del rango altitudinal de esas especies y en comunidades donde la flora ya muestra señales de “termofilización”, un cambio por el cual aumentan las plantas más asociadas a ambientes templados. En ese contexto, especies que toleran mejor el calor pueden ganar terreno sin compensar la desaparición de las más especializadas.
El hallazgo importa porque las cumbres funcionan como refugios climáticos muy limitados. Cuando una planta de altura empieza a perder abundancia allí, muchas veces ya no tiene hacia dónde desplazarse. El estudio también encontró que esas caídas previas en abundancia pueden funcionar como una señal de alerta temprana antes de la desaparición local, algo valioso para la vigilancia ecológica y para orientar medidas de conservación en áreas de montaña.
El resultado no significa que todas las cumbres europeas estén perdiendo diversidad de la misma forma ni que el calentamiento explique por sí solo cada cambio observado. Pero sí refuerza una idea clave: en biodiversidad, sumar especies no siempre equivale a mejorar. En ambientes de alta montaña, el recambio puede traducirse en una flora más homogénea y menos capaz de conservar las especies que mejor representan ese ecosistema. Lo que parece un aumento puede ser, en realidad, la antesala de una pérdida más silenciosa.
Rising species numbers on Europe's mountaintops may mask increasing losses of high-elevation plant specialists · Phys.org
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Wessely, J., Chytrý, K., Gattringer, A., Hausharter, J., Helm, N., Hülber, K., Moser, D., et al. (2026). Rising plant extinction rates on European mountain summits. Science, 393(6815), 1021-1026. https://doi.org/10.1126/science.aed2974
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