La radiación de Hawking es una de las ideas más extrañas de la física moderna: sugiere que los agujeros negros no son completamente oscuros, sino que pueden emitir partículas por efectos cuánticos cerca de su horizonte de eventos. El problema es que esa señal sería tan débil en agujeros negros reales que observarla directamente en el universo parece, al menos por ahora, casi imposible. Un estudio publicado en Nature buscó rodear ese obstáculo con una estrategia distinta: recrear en laboratorio un sistema análogo y estudiar allí cómo se genera esa radiación.
El experimento no usó gravedad real ni agujeros negros astronómicos. En su lugar, el equipo trabajó con un análogo óptico construido en fibra, donde pulsos intensos de luz pueden imitar algunas propiedades matemáticas de un horizonte de eventos. Ese tipo de plataformas ya se había usado para explorar la radiación de Hawking en laboratorio, pero seguía abierta una pregunta importante: de dónde sale exactamente esa radiación y cómo afecta al medio que la produce.
Según el trabajo, los investigadores combinaron análisis teórico y mediciones experimentales para identificar un mecanismo más directo que el que se suponía hasta ahora. En vez de depender de una cadena complicada de procesos intermedios, la radiación estimulada aparecería de forma más simple dentro de ese sistema óptico. Además, el experimento permitió medir la llamada retroalimentación: el fenómeno no solo genera una señal nueva, sino que también modifica el campo original que la desencadena.
Ese punto importa porque acerca el problema a una pregunta más profunda de la física: cómo se conectan gravedad, mecánica cuántica y termodinámica. La radiación de Hawking ocupa un lugar especial precisamente por unir esas tres áreas. Si un sistema de laboratorio permite aislar mejor el mecanismo que la produce y observar cómo reacciona el entorno, los físicos ganan una forma controlada de poner a prueba ideas que en agujeros negros reales quedarían fuera del alcance experimental.
El trabajo no demuestra que se haya observado radiación de Hawking en el espacio ni resuelve por sí solo el problema de la gravedad cuántica. Lo que ofrece es evidencia experimental y teórica dentro de un análogo, es decir, en un sistema que reproduce parte de la física relevante sin ser un agujero negro real. Esa diferencia es importante: los resultados ayudan a entender mejor el fenómeno, pero no equivalen a una confirmación astronómica directa.
También quedan límites propios de este enfoque. Los análogos de laboratorio capturan solo ciertos aspectos del problema y su interpretación depende de cuánto se parezcan, en los puntos clave, al comportamiento esperado cerca de un horizonte gravitatorio verdadero. Aún así, el avance muestra por qué estos experimentos interesan tanto: permiten transformar una idea famosa por su inaccesibilidad en un objeto de estudio medible, y con eso acercan un poco más una pregunta enorme sobre cómo el universo combina luz, materia, calor y gravedad.
Backreaction of stimulated Hawking radiation in an optical analogue · Nature
Ciencias.uy / MiniMax image-01 · Imagen generada con MiniMax image-01 para Ciencias.uy; uso editorial no comercial; CC BY 4.0 · Fuente de imagen
Procopio, L. M., Aguero-Santacruz, R., Bermudez, D., & Leonhardt, U. (2026). Backreaction of stimulated Hawking radiation in an optical analogue. Nature. https://doi.org/10.1038/s41586-026-10720-3
Relacionadas por categoría
Ver masRelojes ópticos ultraprecisos de cuatro países europeos funcionan en armonía
Científicos compararon siete relojes ópticos de última generación en cuatro países europeos y encontraron un acuerdo extraordinario entre estos instrumentos que podrían definir el segundo del futuro.
El agua mostró un estado vítreo oculto cuando no pudo formar hielo
Un estudio encontró que, al quedar atrapada entre capas blandas nanométricas, el agua evita cristalizar y revela una transición hacia un estado vítreo en un rango de temperaturas más amplio de lo pensado.
Una nanocinta de grafeno logró cambiar su torsión bajo demanda
Investigadores crearon la primera nanocinta de grafeno cuya torsión puede invertirse con un solvente quiral, un paso que podría abrir nuevas opciones para sensores y dispositivos ópticos.
Más de la misma fuente
Ver masUn mapa de proteínas ayuda a buscar combinaciones más selectivas contra el cáncer
Un estudio en Nature propone mirar qué proteínas están juntas en la superficie de células tumorales para encontrar combinaciones terapéuticas más precisas.
Una proteína casi desconocida revela nuevas pistas sobre el reciclaje celular
Un estudio identificó TM184C, una proteína humana poco estudiada que ayuda a regular el reciclaje de componentes celulares y el intercambio entre células.
TRI-611 apunta a una vulnerabilidad en cáncer de pulmón con ALK
Un estudio en Nature describe un degradador molecular que elimina proteínas ALK anómalas y redujo tumores en modelos preclínicos de cáncer de pulmón.
Más del mismo autor
Ver masCómo las moscas ayudan a desentrañar la adaptación a sustancias tóxicas
Un experimento con moscas y edición genética muestra que la resistencia a una toxina vegetal depende de varios genes y puede estudiarse combinando métodos complementarios.
Una batería cuántica de laboratorio convirtió luz en corriente con un efecto colectivo
Un prototipo de microcavidad mostró que la potencia de carga y descarga puede crecer más rápido que el número de moléculas activas. Aún está lejos de una batería para dispositivos.
Veinticuatro especies nuevas revelan cuánto falta conocer del fondo del Pacífico
Un equipo describió 24 especies nuevas de pequeños crustáceos en una región abisal del Pacífico. El hallazgo ayuda a medir la biodiversidad antes de cualquier intervención en el fondo marino.