Un estudio publicado en PLOS Biology sugiere que la corteza visual de los macacos no distribuye sus recursos energéticos al azar. Su organización metabólica parece seguir dos ejes a la vez: cómo está mapeado el campo visual en el cerebro y qué tipo de información procesa cada región, como rostros o escenas.
La actividad neuronal consume energía, pero todavía no está del todo claro cómo se reparte esa demanda dentro del cerebro visual. En primates, distintas zonas de la corteza se especializan en aspectos diferentes de la percepción. Algunas responden más a caras; otras, a paisajes o escenas. Además, la representación del espacio visual no es uniforme: la visión central y la periférica tienen exigencias distintas.
Por eso, una pregunta de fondo es si la “arquitectura metabólica” del tejido cerebral refleja solo anatomía básica o también las necesidades funcionales de cada tipo de procesamiento visual.
El trabajo alineó mapas obtenidos in vivo con resonancia magnética funcional con análisis histológicos ex vivo basados en citocromo oxidasa, un marcador de metabolismo oxidativo, en la corteza visual de dos macacos. Los autores compararon en particular una región selectiva para caras llamada ML con otra selectiva para escenas conocida como LPP.
Según la publicación, la región ML, asociada a visión más centrada, mostró una intensidad metabólica mayor que LPP, más vinculada a visión periférica. Además, la intensidad metabólica covarió con la eccentricidad retinotópica a lo largo de distintas partes de la corteza occipitotemporal. Eso sugiere que el reparto de recursos no depende solo de la ubicación anatómica, sino también de qué clase de información visual se procesa.
Los autores aclaran, sin embargo, que la organización del campo visual no explica todo. Parte de la mayor intensidad observada en regiones ligadas al reconocimiento de caras parece requerir factores adicionales relacionados con la especialización perceptiva.
El estudio aporta una pieza útil para entender cómo el cerebro equilibra costo energético y función. Si ciertas regiones demandan más recursos por el tipo de cálculo que realizan, eso puede ayudar a interpretar mejor mapas funcionales, diferencias entre sistemas sensoriales e incluso algunas vulnerabilidades neurológicas.
También refuerza la idea de que la visión no se organiza solo por “dónde” aparece un estímulo en el campo visual, sino también por “qué” clase de estímulo es y cuánta precisión requiere procesarlo.
Se trata de un trabajo en macacos, no en humanos, y combina mediciones de dos técnicas distintas realizadas en un número reducido de animales. Aunque el modelo es muy relevante para estudiar visión en primates, no permite trasladar automáticamente todos los resultados al cerebro humano.
Además, el marcador histológico utilizado informa sobre metabolismo oxidativo, pero no resume por sí solo toda la complejidad bioenergética de una red neuronal.
La nota se basa en el artículo original publicado en PLOS Biology. Al tratarse de la fuente primaria, los datos principales, la fecha de publicación y la cita del paper provienen directamente de la propia revista.
Metabolic organization of macaque visual cortex reflects visual field topography and perceptual specialization · PLOS Biology
Oishi et al., PLOS Biology (2026) · Fuente de imagen
Oishi, H., Berezovskii, V. K., Livingstone, M. S., Weiner, K. S., & Arcaro, M. J. (2026). Metabolic organization of macaque visual cortex reflects visual field topography and perceptual specialization. PLOS Biology, 24(6), e3003847. https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3003847
Relacionadas por categoría
Ver masLos recuerdos de los adultos mayores pueden conservar más detalles fuera del laboratorio
Estudios que siguieron recuerdos en conversaciones y pensamientos cotidianos sugieren que el envejecimiento no borra la memoria autobiográfica tanto como indican algunas pruebas de laboratorio.
Un estudio de 98 especies sugiere que la comunicación acústica animal converge en un ritmo común
Un trabajo en PLOS Biology encontró que los ritmos de comunicación acústica de 98 especies se agrupan alrededor de 2,7 Hz, dentro del rango delta del cerebro.
La experiencia cambia cómo el cerebro representa los olores a lo largo de la vía cortico-hipocampal
Un estudio en eLife siguió la actividad neuronal en cinco regiones cerebrales y mostró que las representaciones de olores se vuelven más selectivas hacia el hipocampo.
Más de la misma fuente
Ver masUna nueva herramienta muestra cómo se regula PKA en la vía Hedgehog
Un paper en PLOS Biology siguio en tiempo real la actividad de PKA en el cilio primario y mostró como Smoothened y otros receptores coordinan la señalización Hedgehog.
Un estudio de 98 especies sugiere que la comunicación acústica animal converge en un ritmo común
Un trabajo en PLOS Biology encontró que los ritmos de comunicación acústica de 98 especies se agrupan alrededor de 2,7 Hz, dentro del rango delta del cerebro.
Un estudio vincula la señal del estrógeno con un regulador genético clave de la homeostasis intestinal
Un trabajo en PLOS Biology halló en pez cebra que la pérdida de NOD2 altera el intestino y activa señales estrogénicas que pueden revertirse parcialmente con tamoxifeno.
Más del mismo autor
Ver masUn método computacional busca detectar variantes de fentanilo antes de que entren en los catálogos
Un preprint propone una biblioteca digital con más de mil millones de variantes posibles de fentanilo para ayudar a identificar compuestos no catalogados en análisis forenses.
Robots e IA aceleran la búsqueda de fagos contra bacterias resistentes
Un estudio en Nature Communications presentó una plataforma automatizada que usa robótica y visión por computadora para diseñar cócteles de bacteriófagos contra infecciones urinarias resistentes.
Un modelo combina plasma y gravedad para explicar las “rayas de cebra” del púlsar del Cangrejo
Un modelo teórico propone que la interacción entre plasma y lente gravitacional genera las bandas brillantes y oscuras observadas desde hace décadas en las señales de radio del púlsar del Cangrejo.