En el fondo del océano Índico sudoriental, a miles de metros de profundidad, investigadores encontraron algo más que huesos dispersos: una verdadera necrópolis de ballenas. El estudio, publicado en Nature, describe una acumulación extensa de restos de cetáceos en la llamada Zona Diamantina y muestra que esas caídas de ballenas sostuvieron ecosistemas especializados durante al menos 5,3 millones de años.
Las llamadas whale falls ocurren cuando el cuerpo de una ballena hundida se convierte en una isla de alimento en el lecho oceánico. En un ambiente donde la materia orgánica suele ser escasa, esos restos pueden alimentar durante años a comunidades muy particulares. El nuevo trabajo documentó cinco comunidades actuales asociadas a restos de ballenas y registró además 476 cetáceos fósiles a lo largo de unos 1.200 kilómetros del fondo marino, entre 4.616 y 7.001 metros de profundidad.
Para llegar a esa conclusión, el equipo combinó inmersiones submarinas, observaciones directas del fondo, identificación paleontológica y dataciones isotópicas. Los autores describen comunidades dominadas por ofiuras, gusanos perforadores de hueso y bivalvos asociados a quimiosíntesis, además de restos de zifios modernos y extintos. La imagen que emerge es la de un archivo biológico y geológico de larga duración, donde la muerte de grandes cetáceos dejó una huella persistente en la biodiversidad profunda.
El hallazgo importa por dos razones. La primera es ecológica: confirma que las caídas de ballenas pueden funcionar como oasis de biodiversidad en aguas abisales y hadales, y que su papel en la distribución de organismos especializados quizá fue mucho mayor de lo que se creía. La segunda es evolutiva: un registro fósil tan amplio en el fondo marino ofrece una nueva vía para seguir cambios en linajes de cetáceos profundos a lo largo de millones de años.
Como toda investigación en ambientes extremos, el trabajo también tiene límites. La Zona Diamantina es remota y difícil de estudiar, de modo que todavía no se sabe hasta qué punto este patrón se repite en otras regiones del océano profundo. Además, aunque la acumulación hallada es extraordinaria, seguirá siendo necesario ampliar muestreos y comparaciones para entender cómo se originó y cómo cambió con el tiempo.
La pieza se basa en la nota de Nature enlazada desde la fuente triaged, pero prioriza el paper primario al tratarse de un resumen secundario. Por eso se incluye el DOI del artículo original y su cita, que sostienen el núcleo científico de la noticia.
Newly discovered whale graveyard dates back millions of years · Nature
www.nature.com · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Peng, X., Zhou, P., Song, X., Bianucci, G., Du, M., Collareta, A., Gao, Z., Xie, T., Teng, M., Leduc, D., Mills, S., Ta, K., Li, J., Wei, T., Dasgupta, S., Liu, H., He, Y., Xu, W., Liu, S., & Zhang, H. (2026). A 5.3-million-year-old deep-sea whale necropolis in the Diamantina Zone. Nature. https://doi.org/10.1038/s41586-026-10546-z
Relacionadas por categoría
Ver masVeinticuatro especies nuevas revelan cuánto falta conocer del fondo del Pacífico
Un equipo describió 24 especies nuevas de pequeños crustáceos en una región abisal del Pacífico. El hallazgo ayuda a medir la biodiversidad antes de cualquier intervención en el fondo marino.
Una proteína casi desconocida revela nuevas pistas sobre el reciclaje celular
Un estudio identificó TM184C, una proteína humana poco estudiada que ayuda a regular el reciclaje de componentes celulares y el intercambio entre células.
La memoria espacial también pesa en la reproducción de un ave de montaña
Un estudio en carboneros de montaña halló que los machos con mejor memoria espacial tuvieron más crías fuera de su pareja social en una población silvestre.
Más de la misma fuente
Ver masEl proteoma humano es más diverso de lo que refleja el ADN
Un estudio de 29 tejidos humanos detectó miles de variantes de proteínas, incluidas algunas que pueden surgir durante la fabricación celular y no solo por cambios en el ADN.
Un implante cerebral decodifica habla y gestos a la vez en personas con parálisis
Un estudio con tres participantes muestra que un solo implante cerebral puede traducir intentos de hablar y gesticular en el control simultáneo de un avatar.
Un mapa de proteínas ayuda a buscar combinaciones más selectivas contra el cáncer
Un estudio en Nature propone mirar qué proteínas están juntas en la superficie de células tumorales para encontrar combinaciones terapéuticas más precisas.
Más del mismo autor
Ver masLa jerarquía social cambia cómo los ratones responden ante una amenaza
Un experimento con ratones muestra que estar acompañado modifica la defensa ante amenazas, pero el efecto depende del peligro y de la posición social del animal.
Una proteína del parásito de la malaria revela una posible diana farmacológica
Un estudio en cultivos de Plasmodium falciparum encontró que una pequeña proteína sostiene una fábrica celular indispensable para la supervivencia del parásito.
Chlamydia altera temporalmente el programa de las células que infecta
Un estudio muestra que Chlamydia trachomatis modifica señales que regulan la actividad de los genes de las células infectadas. El hallazgo ayuda a entender mejor la relación entre el microbio y su huésped.