Una expedición en arrecifes de la bahía Milne, en Papúa Nueva Guinea, identificó una nueva especie de tiburón caminante, un grupo pequeño y poco común de peces que no nada como la imagen típica del tiburón abierto al océano, sino que se desplaza por el fondo usando sus aletas. El animal fue bautizado Hemiscyllium dudgeonae, o tiburón caminante Dudgeon, y pasa a ser la décima especie reconocida dentro de este linaje.
El hallazgo empezó con una observación de campo bastante concreta. Durante inmersiones nocturnas en marzo de 2025, el equipo encontró ejemplares con un patrón de marcas distinto al de otras especies conocidas de tiburones caminantes de la región. En los días siguientes localizaron 12 individuos y compararon su aspecto y su información genética con la de otros miembros del grupo. Esa combinación de rasgos anatómicos y datos genéticos llevó a los investigadores a concluir que estaban frente a una especie nueva.
Estos tiburones pertenecen a un conjunto de especies de arrecife que llaman la atención porque usan sus aletas pectorales y pélvicas para avanzar sobre el fondo marino con un movimiento ondulante. También pueden tolerar durante un tiempo condiciones de poco oxígeno e incluso breves salidas del agua, algo útil en pozas someras de marea donde buscan cangrejos, gusanos y peces pequeños. No “caminan” como un vertebrado terrestre, pero sí muestran una forma de locomoción que los vuelve muy distintos de la imagen más conocida de los tiburones.
El trabajo no solo suma una especie nueva al catálogo. También refuerza la idea de que esta familia tiene distribuciones muy acotadas y fragmentadas. Según los autores, la historia geológica de la región habría aislado poblaciones durante millones de años, favoreciendo que cada una siguiera su propio camino evolutivo. En un mapa, eso significa que pequeñas diferencias entre arrecifes vecinos pueden esconder linajes exclusivos que todavía no habían sido descritos.
Esa misma especialización los vuelve vulnerables. Si una especie vive en un rango geográfico muy chico, la degradación del arrecife, la presión pesquera o cambios ambientales locales pueden afectarla con mucha más facilidad que a animales marinos ampliamente distribuidos. Por eso, el nuevo tiburón también funciona como recordatorio de cuánto queda por conocer en zonas tropicales costeras y de por qué la biodiversidad marina no se agota en las especies más grandes o famosas.
La principal limitación es que el estudio se apoya en una muestra pequeña, algo habitual cuando se describe una especie rara y localizada. Además, que una especie haya sido reconocida formalmente no implica por sí mismo que ya se entienda su abundancia real, su dinámica poblacional ni qué tan amenazada está. Pero el hallazgo sí aporta una señal clara: incluso en grupos tan llamativos como los tiburones, todavía pueden aparecer especies nuevas cuando se combinan trabajo de campo fino, conocimiento local y análisis genéticos.
Science News · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Blakeway, J.-A., Townsend, K. A., Erdmann, M. V., Allen, G. R., Teliwa, M., Waranaka, J. A., Brooks, W. M., & Dudgeon, C. L. (2026). A review of walking shark (Hemiscylliidae: Hemiscyllium) distributions in Papua New Guinea and description of a new species. Journal of the Ocean Science Foundation, 46, 71-110. https://doi.org/10.5281/zenodo.20575429
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