Respirar no parece cambiar una señal cerebral clásica que antecede a los movimientos voluntarios

Un nuevo estudio reanalizó una hipótesis llamativa sobre respiración y actividad cerebral previa al movimiento, y encontró que el efecto desaparece cuando se corrige un sesgo del análisis.

Por Redacción Ciencias.UY 02 de setiembre de 2026 a las 20:00 4 min de lectura
Imagen: Ciencias.uy / MiniMax image-01 Imagen generada con MiniMax image-01 para Ciencias.uy; uso editorial no comercial; CC BY 4.0 Fuente de imagen
Imagen editorial generada por IA sobre Respirar no parece cambiar una señal cerebral clásica que antecede a los movimientos voluntarios.

Respirar y moverse parecen acciones muy distintas, pero en los últimos años surgió una idea intrigante: que la fase de la respiración podría influir directamente sobre una señal cerebral que aparece antes de hacer un movimiento voluntario. Un nuevo estudio concluye ahora que, al menos en condiciones de respiración natural, esa relación no se sostiene.

La señal en cuestión se conoce como potencial de preparación. Es una variación lenta de la actividad eléctrica del cerebro que puede medirse con electroencefalografía y que suele aparecer antes de acciones autoiniciadas, como decidir pulsar un botón sin una orden externa. Por eso se volvió una referencia clásica en estudios sobre voluntad, decisión y control del movimiento.

La hipótesis que el nuevo trabajo pone a prueba parecía atractiva por varias razones. Ya existían estudios que mostraban vínculos entre respiración, atención y actividad neural, y algunos resultados previos habían sugerido que esa señal preparatoria era más intensa o cambiaba según el momento exacto del ciclo respiratorio en que una persona se movía. Si eso fuera cierto, la respiración no sería solo un telón de fondo fisiológico, sino una variable capaz de moldear procesos cerebrales ligados a la acción.

El nuevo artículo, publicado en PLOS Biology, revisó esa idea con más cuidado. El equipo reanalizó datos de un estudio anterior con 52 participantes, reunió además un conjunto independiente con 17 personas y comparó ambos con simulaciones diseñadas para no contener un efecto real entre respiración y señal cerebral. El punto clave fue examinar si el resultado previo podía explicarse por un factor de confusión: tanto la fase respiratoria como la amplitud del potencial de preparación están relacionadas con el instante en que empieza el movimiento.

Eso importa porque una coincidencia de ese tipo puede crear una relación aparente allí donde no la hay. Cuando los autores aplicaron el método de análisis usado antes, reprodujeron el efecto reportado. Pero ocurrió algo decisivo: el mismo patrón también apareció en datos simulados donde esa influencia había sido eliminada de antemano. En otras palabras, el procedimiento podía fabricar una señal engañosa.

Cuando el análisis se corrigió para agrupar los ensayos según la fase de la respiración exactamente en el momento del movimiento, el supuesto efecto desapareció en los datos nuevos y dejó de ser convincente en los originales. El estudio sumó además un análisis bayesiano, una herramienta útil para estimar cuánto respaldan los datos una hipótesis o su ausencia. En ambos conjuntos, ese enfoque aportó evidencia moderada a favor de que no hay una modulación directa bajo respiración espontánea.

El resultado no implica que respirar sea irrelevante para el cerebro. Hay abundante trabajo que relaciona ritmos corporales con percepción, atención y actividad neural. Lo que este artículo pone en duda es una afirmación mucho más específica: que la respiración natural cambie por sí misma la amplitud de esa señal preparatoria previa a una acción voluntaria.

También deja una lección metodológica importante. En neurociencia, los efectos llamativos pueden depender de cómo se ordenan los datos y de qué variables quedan mezcladas sin querer. Mostrar que un patrón desaparece al controlar mejor un sesgo no es un fracaso del sistema científico, sino una parte central de su corrección interna.

Los propios autores advierten que esto no cierra todas las preguntas sobre respiración y movimiento. Estudios con respiración voluntaria o tareas más controladas podrían mostrar interacciones distintas, justamente porque en esos casos respirar deja de ser un proceso automático y pasa a involucrar otros circuitos cerebrales. Por ahora, sin embargo, la conclusión es más sobria: cuando la respiración ocurre de manera natural, no hay evidencia sólida de que esté modulando esta señal cerebral clásica que precede a moverse.

Imagen

Ciencias.uy / MiniMax image-01 · Imagen generada con MiniMax image-01 para Ciencias.uy; uso editorial no comercial; CC BY 4.0 · Fuente de imagen

Cita original

Jeay-Bizot, L., Chishti, R., Maoz, U., & Schurger, A. (2026). No evidence for modulation of the readiness potential by respiratory phase during natural breathing. PLOS Biology, 24(9), e3003982. https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3003982

Relacionadas por categoría

Ver mas

Más de la misma fuente

Ver mas

Más del mismo autor

Ver mas