Durante mucho tiempo, muchos geólogos pensaron que los grandes avances del hielo sobre la plataforma de Labrador, frente a la costa oriental de Canadá, habían borrado casi por completo los registros más antiguos del clima en esa zona. Un estudio publicado el 10 de agosto de 2026 en Journal of Quaternary Science propone una imagen distinta: debajo del fondo marino todavía quedarían preservadas capas de sedimentos capaces de contar al menos parte de dos ciclos glaciales e interglaciales.
La importancia del hallazgo está en que esas capas funcionan como un archivo natural. Cada episodio en que los hielos avanzan, retroceden, liberan agua de deshielo o dejan entrar condiciones marinas más abiertas puede quedar registrado en la forma y el orden de los sedimentos. Si ese archivo se conserva, permite reconstruir no sólo cuándo hubo hielo, sino también cómo cambiaron el océano y el clima alrededor del Atlántico Norte en distintos momentos del Cuaternario, el período más reciente de la historia geológica de la Tierra.
Para investigarlo, el equipo usó datos de reflexión sísmica en dos dimensiones, una técnica que envía ondas al subsuelo y registra cómo rebotan en distintas capas enterradas. Esa información no “lee” el clima de manera directa, pero sí permite distinguir estructuras y secuencias sedimentarias bajo el lecho marino. A partir de esas señales, los autores identificaron ocho unidades sísmicas y propusieron una historia estratigráfica más compleja de la que se asumía para la plataforma de Labrador.
Uno de los puntos centrales del trabajo es que entre capas asociadas a depósitos glaciales aparecen materiales que los investigadores interpretan como sedimentos glaciomarinos y marinos abiertos. En términos simples, eso sugiere que el avance del hielo no arrasó con todo lo que había debajo, y que entre un episodio glacial y otro quedaron rastros de ambientes diferentes. El estudio también identificó depresiones alargadas enterradas a distintas profundidades, algunas compatibles con canales de agua de deshielo que circularon bajo el hielo y otras con antiguos corredores por donde se desplazaron corrientes rápidas de hielo.
Ese detalle importa porque ayuda a revisar cómo se formó este paisaje submarino. En vez de ser el resultado casi exclusivo del último gran avance glacial, la plataforma podría reflejar una historia acumulada durante varios ciclos de avance y retroceso. Si esa interpretación se confirma, la región se vuelve más valiosa para entender la dinámica de la capa de hielo Laurentide, una masa gigantesca que cubrió buena parte de Norteamérica durante las eras de hielo.
La noticia no cambia por sí sola lo que sabemos sobre el cambio climático actual, pero sí mejora una pieza del contexto profundo con el que los científicos comparan los climas del pasado y sus transiciones. Reconstruir con más precisión qué ocurrió en el Atlántico Norte durante glaciaciones anteriores ayuda a afinar modelos sobre interacción entre hielo, océano y circulación marina, un vínculo que sigue siendo importante para pensar cómo responden las regiones polares y subpolares.
También conviene leer el resultado con cautela. El estudio se basa en interpretación sísmica del subsuelo y no en testigos directos de todas las capas, por lo que parte de la reconstrucción sigue dependiendo de cómo se correlacionan esas señales con tipos concretos de sedimento. En otras palabras, el trabajo no ofrece un calendario definitivo de cada episodio climático, sino una base más sólida para decidir dónde conviene perforar, muestrear o comparar con otros registros marinos.
Aún así, la conclusión principal es relevante: en una región donde se pensaba que el hielo había borrado casi todo, el fondo marino todavía parece conservar memoria. Y cuando esa memoria geológica sobrevive, puede abrir nuevas formas de entender cuánto cambió el planeta antes de que existieran registros humanos del clima.
Canada's Labrador Shelf preserves climate records once thought erased by ice · Phys.org
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Lenz, K.-F., Gross, F., Gebhardt, A. C., Lohrberg, A., Schneider, R., Kolling, H., Riefstahl, F., Bautista, O. M., Thamm, V., & Krastel, S. (2026). Refinement of the Quaternary seismic stratigraphy and analysis of buried glacial channels on the Labrador Shelf. Journal of Quaternary Science. https://doi.org/10.1002/jqs.70099
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