Gusanos negros avanzan más rápido cuando el túnel es estrecho

Un estudio con gusanos negros de California halló que cruzan canales angostos hasta cinco veces más rápido que espacios amplios, un resultado que podría inspirar robots blandos.

Por Redacción Ciencias.UY 31 de agosto de 2026 a las 15:45 4 min de lectura
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Gusano negro de California sobre una superficie húmeda, usado para ilustrar un estudio sobre su movimiento en espacios estrechos.

Para una persona, cruzar un espacio abierto suele ser más rápido que arrastrarse por un túnel. En los gusanos negros de California ocurre lo contrario. Un estudio encontró que estos animales pueden atravesar canales estrechos hasta cinco veces más rápido que espacios más anchos, un resultado llamativo porque va contra la intuición y ayuda a entender mejor cómo se mueven algunos cuerpos blandos en lugares confinados.

Los investigadores trabajaron con Lumbriculus variegatus, un gusano acuático delgado y flexible que mide unos 0,05 centímetros de ancho y entre 2,5 y 5 centímetros de largo. En el laboratorio lo hicieron avanzar por canales de vidrio llenos de agua y abiertos en ambos extremos. Cuando el canal tenía un ancho cercano al doble del cuerpo del animal, los gusanos podían impulsarse con rapidez y llegar al otro extremo en alrededor de un minuto. En canales más amplios, en cambio, tardaban bastante más.

La clave no parece estar en que el espacio estrecho les dé más libertad, sino en lo opuesto. En un canal ancho, el gusano puede doblarse, girar y reorientarse muchas veces antes de encontrar una dirección eficaz. Ese margen extra vuelve el movimiento más errático y le hace perder tiempo. En un conducto más ajustado, el entorno limita esas maniobras y obliga al animal a avanzar casi en línea, apoyándose además en las paredes del canal para empujarse hacia adelante.

El equipo no se quedó solo con la observación directa. También creó simulaciones por computadora que representaban a los gusanos como filamentos activos formados por pequeñas unidades conectadas entre sí. En esos modelos apareció el mismo patrón: el movimiento era más veloz cuando el confinamiento era fuerte y más lento cuando había demasiado espacio para cambiar de forma y de orientación. Los autores proponen que la velocidad depende de una relación entre el ancho del canal y la flexibilidad del cuerpo.

Ese resultado importa más allá de la curiosidad sobre un invertebrado pequeño. Los sistemas biológicos suelen resolver problemas de movimiento con reglas simples y eficientes, y esas soluciones pueden servir como guía para el diseño de robots blandos. Un dispositivo inspirado en estos gusanos podría, por ejemplo, inspeccionar tuberías, avanzar entre escombros o recorrer conductos estrechos dentro del cuerpo con menos necesidad de maniobras complejas.

De todos modos, conviene no exagerar el alcance inmediato del hallazgo. El estudio se hizo con una sola especie, en canales controlados y con un modelo matemático que simplifica muchos detalles de la vida real. Que el mecanismo ayude a diseñar robots útiles todavía es una posibilidad, no una aplicación demostrada. Aún así, el trabajo muestra algo valioso: a veces, para moverse más rápido, no hace falta más espacio, sino justo el suficiente para dejar de desviarse.

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DOI del paper

10.1103/ntm6-dz86

Cita original

Prathyusha, K. R., Sarkar, P., Xu, J., & Bhamla, S. (2026). Active polymers translocate faster in confinement. Physical Review Letters, 137(5), 058302. https://doi.org/10.1103/ntm6-dz86

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