Durante más de 150 años, un fósil hallado en Gran Bretaña desconcertó a la paleontología. Ahora, una nueva revisión concluye que aquellos restos pertenecían a Praearcturus gigas, un escorpión de hace unos 415 millones de años que habría alcanzado cerca de un metro de largo. Si la reinterpretación es correcta, no solo sería el escorpión más grande conocido: también muestra que los artrópodos gigantes aparecieron bastante antes que los célebres insectos enormes del Carbonífero.
El trabajo, publicado en Palaeontology, no describe un animal completo y perfectamente conservado, sino una reevaluación minuciosa de fósiles fragmentarios descubiertos en la formación geológica St Maughans. El equipo comparó fotografías, dibujos detallados y datos tomográficos con otros artrópodos fósiles y con escorpiones antiguos mejor identificados. Entre las pistas más importantes aparecen la forma de las pinzas, la orientación de la garra móvil y la estructura del esternón, rasgos que encajan mejor con un escorpión que con un crustáceo grande, como se había propuesto en el pasado.
La comparación más llamativa es de escala. Solo una de las pinzas mide unos 16 centímetros, más que el cuerpo entero de muchos escorpiones actuales. A partir de esas proporciones, los investigadores estiman que P. gigas podía medir alrededor de un metro, entre cuatro y cinco veces más que la especie viva de mayor tamaño. Esa desmesura importa porque adelanta en decenas de millones de años la presencia de grandes depredadores artrópodos y obliga a repensar cómo eran los ecosistemas del Devónico temprano, cuando la vida terrestre todavía estaba dando sus primeros pasos.
El estudio también sugiere que este animal quizá no vivía solo en tierra firme. Los fósiles proceden de sedimentos fluviales, y algunos rasgos anatómicos podrían ser compatibles con un modo de vida anfibio o ligado al agua dulce. En ese escenario, el escorpión habría cazado pequeños animales terrestres y también presas acuáticas. La idea es plausible, pero todavía no está cerrada: la evidencia disponible no permite reconstruir con seguridad cómo se movía ni qué parte de su vida transcurría fuera del agua.
Eso marca el principal límite del hallazgo. La identificación como escorpión se apoya en caracteres anatómicos convincentes, pero el estilo de vida, la postura exacta y parte de la ecología del animal siguen siendo inferencias. Aún así, la revisión convierte a Praearcturus gigas en una pieza importante para entender una etapa poco documentada de la colonización de los continentes. Más que sumar un “monstruo” al catálogo fósil, el estudio ayuda a ubicar cuándo empezaron a aparecer depredadores grandes en paisajes donde los vertebrados terrestres todavía no dominaban.
The world's largest scorpion lived 415 million years ago · Science News
Science News · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Howard, R. J., Garwood, R. J., Edgecombe, G. D., & Legg, D. A. (2026). A revision of Praearcturus gigas: a giant scorpion from the Lower Devonian (Lochkovian) of Britain. Palaeontology, 69(3), e70064. https://doi.org/10.1111/pala.70064
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