Las plataformas de hielo no elevan por sí mismas el nivel del mar, porque ya flotan sobre el océano. Pero cumplen una función decisiva: actúan como un freno para los glaciares que las alimentan desde el continente. Cuando ese freno se debilita, el hielo terrestre puede avanzar más rápido hacia el mar. Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences muestra ahora que la plataforma de hielo de Pine Island, en la Antártida occidental, perdió casi por completo esa capacidad de contención durante la última década observada.
El trabajo se centró en uno de los sectores más vigilados del continente antártico. Pine Island Glacier ya era conocido por su retroceso y por su contribución creciente a la subida global del nivel del mar. Lo novedoso aquí es que los investigadores reconstruyeron con bastante detalle cómo fue cediendo la plataforma flotante que lo estabiliza. Según el estudio, entre 2015 y 2024 se registraron varios episodios de aceleración en el flujo del hielo, acompañados por una reducción marcada de las tensiones que antes ayudaban a sostener esa estructura.
Para seguir ese proceso, el equipo combinó nueve años de mediciones satelitales de velocidad superficial con modelos físicos del comportamiento del hielo. La idea fue comparar lo que efectivamente ocurrió en Pine Island con simulaciones capaces de estimar cuánto se pierde cuando los bordes laterales se fracturan, el frente se desprende y la plataforma deja de ofrecer resistencia al empuje del glaciar.
Ese concepto de resistencia, que en glaciología suele describirse como buttressing, puede pensarse como el apoyo que una plataforma flotante ofrece al hielo situado detrás. No es un muro rígido, pero sí una estructura que redistribuye tensiones y desacelera la descarga hacia el océano. El estudio concluye que en Pine Island ese apoyo cayó de forma extrema a medida que avanzaron el adelgazamiento, las fracturas y los desprendimientos.
La consecuencia más importante no es solo la pérdida local de una plataforma, sino lo que eso anticipa para el hielo apoyado sobre tierra. Cuando Pine Island pierde ese efecto de freno, el glaciar que la alimenta puede acelerar y hacer retroceder más fácilmente la línea de apoyo, el punto donde el hielo deja de descansar sobre el lecho rocoso y empieza a flotar. Ese retroceso suele considerarse una de las etapas más delicadas porque puede volver más difícil detener la pérdida de masa.
El valor del estudio está también en el tipo de señal que identifica. En vez de tratar cada gran desprendimiento como un evento aislado, los autores muestran una secuencia de daño acumulativo. La plataforma no colapsa de golpe sin aviso: se va debilitando por dentro, pierde cohesión en sus márgenes y entra en una dinámica donde cada episodio nuevo deja al sistema más vulnerable que antes. Para proyectar el futuro del hielo antártico, captar ese deterioro progresivo puede ser tan importante como medir el tamaño de un desprendimiento espectacular.
Eso no significa que Pine Island represente a toda la Antártida ni que el estudio permita traducir automáticamente este caso en una cifra única de subida futura del mar. Los autores trabajaron sobre una plataforma concreta y combinaron observaciones con modelado, una herramienta potente pero siempre dependiente de supuestos físicos y de la calidad de los datos disponibles. Además, cada glaciar responde de manera distinta según su geometría, su lecho y las condiciones oceánicas que lo rodean.
Aún con esas cautelas, el mensaje es inquietante y claro. La Antártida no cambia solo cuando una gran masa de hielo se rompe frente a las cámaras: también cambia cuando las estructuras flotantes que sostienen a los glaciares van perdiendo, casi sin pausa, su capacidad de frenarlos. Pine Island ofrece ahora una evidencia concreta de ese proceso. Entenderlo mejor puede ayudar a mejorar las proyecciones del nivel del mar y a distinguir con más precisión qué señales anuncian una aceleración difícil de revertir.
Models of glacial collapse in Antarctica improve predictions of sea-level rise · Phys.org
Phys.org · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Wells-Moran, S., Minchew, B., & Riel, B. (2026). Near-total loss of buttressing stresses observed on Pine Island Ice Shelf, West Antarctica. Proceedings of the National Academy of Sciences, 123(33), e2602994123. https://doi.org/10.1073/pnas.2602994123
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