Las ballenas jorobadas son famosas por sus redes de burbujas, una técnica de caza en la que varios individuos rodean a sus presas y las concentran antes de subir a alimentarse. Pero un nuevo estudio muestra que su repertorio podría ser más amplio de lo que se pensaba. Investigadores documentaron por primera vez una forma coordinada de caza en el fondo marino, donde grupos de dos a cuatro animales llegan juntos al lecho oceánico y abren la boca casi al mismo tiempo para atrapar peces.
El trabajo se centró en ballenas que se alimentan de lanzones, peces alargados que suelen esconderse cerca del sedimento. Según el estudio, los animales no solo coincidían en el lugar, sino que organizaban el ataque con una geometría bastante consistente. Al acercarse al fondo, se orientaban unas hacia otras en una disposición de frente contra frente, como si empujaran o encerraran a las presas hacia la zona donde otro miembro del grupo podía capturarlas.
Para observar ese comportamiento, el equipo usó etiquetas adheridas temporalmente a ballenas que registraban video, sonido y movimiento. Ese tipo de instrumentos permite reconstruir con bastante detalle qué hace cada animal durante el buceo, incluso cuando la acción ocurre fuera de la vista humana. A partir de esos datos, los autores describieron 110 episodios de caza bentónica y vieron que en 79% de ellos la ballena marcada estaba acompañada por entre uno y tres co-cazadores.
La sincronía fue uno de los aspectos más llamativos. En los eventos medidos con mayor detalle, las ballenas abrían la boca con apenas unos pocos segundos de diferencia. Además, los compañeros tendían a ocupar posiciones parecidas una y otra vez respecto del individuo marcado, algo que sugiere que no se trataba de encuentros caóticos alrededor de un banco de peces, sino de una maniobra repetida con cierta coordinación espacial.
Ese punto es importante porque la cooperación en la caza existe en muchos animales, pero no siempre alcanza el mismo nivel de complejidad. A veces varios individuos aprovechan la misma oportunidad sin coordinarse demasiado; otras veces reparten roles o modifican su conducta según la de los demás. Los autores sostienen que este caso se acerca a una forma de colaboración más exigente, algo llamativo en una especie con una vida social relativamente flexible, donde los grupos se forman y se disuelven con facilidad y no dependen de parentescos estables.
El hallazgo también amplía la imagen ecológica de las ballenas jorobadas. Su conducta alimentaria ya era considerada muy plástica, capaz de adaptarse a distintas presas y contextos. Esta estrategia agrega un elemento nuevo: la posibilidad de colaborar cerca del fondo para capturar peces pequeños y escurridizos. Eso ayuda a explicar cómo estos grandes mamíferos pueden sacar provecho de recursos que, a primera vista, parecen difíciles de explotar para animales de su tamaño.
Hay además una consecuencia práctica menos obvia. Como esta caza ocurre junto al lecho marino, las ballenas quedan más expuestas a enredarse en artes de pesca de fondo. El estudio no mide directamente cuán frecuente ni cuán grave es ese riesgo, pero sí señala que esta forma de alimentación podría volverlas especialmente vulnerables a ciertos aparejos letales. Entender dónde y cómo cazan puede servir, entonces, no solo para conocer mejor su comportamiento, sino también para pensar medidas de conservación más ajustadas.
De todos modos, el trabajo tiene límites claros. Se basa en observaciones de un conjunto concreto de animales y en una estrategia alimentaria particular, por lo que no se puede asumir que todas las poblaciones de ballena jorobada hagan lo mismo. Además, como ocurre con muchos estudios de conducta en animales grandes y móviles, registrar un patrón no siempre basta para demostrar sin dudas qué nivel de intención compartida hay detrás. Aún así, la evidencia reunida alcanza para mostrar que estas ballenas pueden coordinarse de una forma que hasta ahora había permanecido literalmente fuera de vista.
This humpback whale hunting strategy has been out of sight — until now · Science News
Science News · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Wiley, D. N., Cade, D. E., Friedlaender, A. S., Goldbogen, J., Kendall-Bar, J., Parks, S. E., Thompson, M. A., Weinrich, M., & Silva, T. L. (2026). Meet me in the middle: potential collaborative benthic hunting in humpback whales (Megaptera novaeangliae). Behavioral Ecology and Sociobiology, 80, 95. https://doi.org/10.1007/s00265-026-03770-0
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