Los sapos de Yosemite salen del invierno con más infecciones por un hongo

Un seguimiento en Yosemite detectó que las infecciones por el hongo quítrido aumentan con fuerza en sapos jóvenes durante su primera brumación.

Por Redacción Ciencias.UY 02 de octubre de 2026 a las 22:45 3 min de lectura
Imagen: NPS / Sara Gabel, vía Science News Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada Fuente de imagen
Un sapo de Yosemite asoma desde la entrada de una madriguera en un prado de montaña.

El invierno puede ser una etapa de alto riesgo para los sapos de Yosemite (Anaxyrus canorus). Un seguimiento realizado en prados de gran altitud del parque nacional Yosemite, en California, encontró que los animales jóvenes salían de su primera temporada bajo tierra con infecciones mucho más frecuentes e intensas por el hongo quítrido Batrachochytrium dendrobatidis, conocido como Bd.

El resultado llama la atención porque este hongo microscópico suele propagarse en el agua y prospera en ambientes húmedos y frescos. Los sapos, en cambio, pasan aproximadamente de octubre a mayo en refugios terrestres bajo la nieve. Ese período de inactividad, llamado brumación, se parece a la hibernación de los mamíferos. Hasta ahora, el invierno subterráneo no se consideraba una etapa probable para que la infección se multiplicara.

El equipo siguió poblaciones de seis prados de la zona de Tioga Pass entre 2021 y 2023. Capturó ejemplares jóvenes antes de que entraran en su primera brumación y volvió a tomar muestras de su piel apenas emergieron en primavera. Las muestras se analizaron para detectar ADN del hongo y estimar la carga de infección. El trabajo reunió más de 1.800 muestras y comparó además las infecciones entre distintas edades de los sapos.

Al final de la primera temporada activa, antes del invierno, cerca del 23 % de los jóvenes tenía una prueba positiva. Tras la brumación, la proporción superó el 90 % en las mismas cohortes. La carga del hongo también aumentó, y el patrón apareció en varios prados y durante años consecutivos. En una comparación al comienzo de la primavera, los juveniles recién salidos de la brumación tenían infecciones más frecuentes que los adultos que se estaban reproduciendo en el agua.

La quitridiomicosis, la enfermedad causada por Bd, afecta la piel de los anfibios. Como esa piel participa en el equilibrio de agua y sales del cuerpo, una infección intensa puede comprometer funciones vitales. El patógeno ha estado asociado con fuertes descensos de poblaciones de anfibios en distintas regiones del mundo, por lo que conocer cuándo se concentra el riesgo es relevante para las estrategias de conservación.

El estudio no determina por qué la infección aumenta durante el invierno. Una posibilidad es que algunos sapos entren al refugio con infecciones todavía demasiado bajas para ser detectadas y que estas crezcan durante la brumación; otra es que la cercanía entre individuos favorezca la persistencia del hongo. Tampoco permite asumir que el mismo proceso ocurra en todos los anfibios que pasan el invierno bajo tierra.

Para esta especie amenazada, el hallazgo sugiere que vigilar solamente charcas y épocas de reproducción deja fuera una fase decisiva del ciclo de vida. Según informó Science News, un programa de reintroducción del Zoológico de San Francisco y el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos ya prioriza liberar sapos más maduros, que han superado los primeros años de mayor vulnerabilidad a Bd.

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NPS / Sara Gabel, vía Science News · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen

DOI del paper

10.1111/1365-2435.70444

Cita original

Daversa, D. R., Grasso, R. L., Posta, M., Lloyd-Smith, J. O., & Shaffer, H. B. (2026). Fungal Batrachochytrium dendrobatidis infections proliferate during amphibian terrestrial dormancy. Functional Ecology, 1365-2435.70444. https://doi.org/10.1111/1365-2435.70444

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