Cuando un órgano se está formando, sus células no solo tienen que crecer: también deben desplazarse de manera coordinada. Un estudio en moscas de la fruta sugiere ahora que ese orden colectivo puede surgir sin una señal externa que marque el camino. En vez de recibir instrucciones desde afuera, las células pueden alinearse entre sí y reforzar su movimiento común hasta que todo el tejido empieza a girar en la misma dirección.
El trabajo se centró en una estructura muy usada para estudiar desarrollo, la cámara de huevo de Drosophila, la mosca de la fruta. Allí, una capa de células epiteliales rodea al tejido en formación y, en cierto momento, comienza a rotar como un conjunto. Ese movimiento ya se conocía, pero no estaba claro cómo arrancaba cuando el tejido no tiene un borde libre que indique hacia dónde avanzar, como sí ocurre en una herida que se cierra o en otros tejidos abiertos.
Para seguir ese inicio con más detalle, el equipo combinó observación prolongada con microscopía, experimentos genéticos y modelado matemático. Uno de los avances técnicos fue lograr estabilizar la cámara de huevo durante más tiempo bajo el microscopio, lo que permitió registrar durante horas el momento en que el tejido pasa de estar quieto a moverse de forma coordinada. Esa transición breve había sido difícil de capturar en estudios anteriores.
Los resultados apuntan a un mecanismo de autoorganización. Según los autores, una proteína llamada Fat2 favorece que las células empiecen a moverse en la superficie basal del tejido. Una vez que algunas células arrancan, el propio movimiento ayuda a orientar esa proteína hacia la parte posterior de cada célula. Ese cambio, a su vez, facilita que las células vecinas se alineen en la misma dirección. El proceso funciona como un bucle de retroalimentación: el movimiento organiza a la proteína y la proteína refuerza el movimiento.
El estudio también ayuda a entender por qué la rotación ocurre alrededor de un eje estable. No se trata solo de una decisión interna de cada célula. Importan también la forma global del tejido y las restricciones mecánicas que surgen de su contacto con otros tejidos de apoyo. A medida que la cámara de huevo crece y se vuelve más alargada, esa geometría contribuye a fijar la dirección del giro.
Aunque el trabajo se hizo en moscas, la pregunta de fondo es mucho más amplia. Los epitelios recubren superficies del cuerpo y participan en procesos tan distintos como la formación de órganos, la cicatrización y algunos cambios asociados al cáncer. Entender cómo un grupo de células logra actuar como una unidad puede ayudar a explicar por qué esos procesos salen bien en unos casos y se desordenan en otros.
Eso no significa que el mecanismo descubierto pueda trasladarse sin más a humanos u otros animales. La investigación se hizo en un sistema experimental específico y describe con detalle un caso concreto de migración colectiva. Además, que una proteína cumpla un papel central en Drosophila no implica que la misma solución exista intacta en todos los tejidos o especies. El valor del estudio está, sobre todo, en proponer una explicación física y biológica plausible para un problema general: cómo un tejido cerrado rompe la simetría y elige una dirección común.
También deja una enseñanza metodológica. A veces los avances no dependen solo de encontrar una nueva molécula, sino de poder observar durante más tiempo un proceso qué ocurre demasiado rápido. En este caso, mirar mejor permitió ver que el inicio del movimiento colectivo no era un detalle menor, sino la clave para entender cómo las células, literalmente, aprenden a moverse juntas.
Ciencias.uy / MiniMax image-01 · Imagen generada con MiniMax image-01 para Ciencias.uy; uso editorial no comercial; CC BY 4.0 · Fuente de imagen
Schwabach, S., Santhosh, S., Williams, A. M., Cetera, M., Serra, M., & Horne-Badovinac, S. (2026). Initiation of rotational collective migration in Drosophila through tissue geometry and mechanochemical feedback. Proceedings of the National Academy of Sciences, 123(34), e2528342123. https://doi.org/10.1073/pnas.2528342123
Relacionadas por categoría
Ver masVeinticuatro especies nuevas revelan cuánto falta conocer del fondo del Pacífico
Un equipo describió 24 especies nuevas de pequeños crustáceos en una región abisal del Pacífico. El hallazgo ayuda a medir la biodiversidad antes de cualquier intervención en el fondo marino.
Una proteína casi desconocida revela nuevas pistas sobre el reciclaje celular
Un estudio identificó TM184C, una proteína humana poco estudiada que ayuda a regular el reciclaje de componentes celulares y el intercambio entre células.
La memoria espacial también pesa en la reproducción de un ave de montaña
Un estudio en carboneros de montaña halló que los machos con mejor memoria espacial tuvieron más crías fuera de su pareja social en una población silvestre.
Más de la misma fuente
Ver masAstrónomos descubren el proto-supercúmulo de galaxias más distante jamás observado
Un equipo internacional identificó el progenitor más lejano de un supercúmulo de galaxias, ofreciendo nuevas pistas sobre cómo evolucionan las estructuras masivas del universo.
Una IA detecta cuándo un pez alcanza su límite térmico
Un sistema automatizado analizó videos de peces medaka para medir con menos subjetividad cuándo pierden el equilibrio bajo frío o calor extremos.
La respuesta de las plantas al CO₂ podría frenear la expansión de las tierras áridas
Nuevo estudio revela que las estimaciones de expansión de tierras áridas pueden estar equivocadas al incorporar la evapotranspiración reducida bajo niveles aumentados de CO₂.
Más del mismo autor
Ver masCómo las moscas ayudan a desentrañar la adaptación a sustancias tóxicas
Un experimento con moscas y edición genética muestra que la resistencia a una toxina vegetal depende de varios genes y puede estudiarse combinando métodos complementarios.
Una batería cuántica de laboratorio convirtió luz en corriente con un efecto colectivo
Un prototipo de microcavidad mostró que la potencia de carga y descarga puede crecer más rápido que el número de moléculas activas. Aún está lejos de una batería para dispositivos.
Veinticuatro especies nuevas revelan cuánto falta conocer del fondo del Pacífico
Un equipo describió 24 especies nuevas de pequeños crustáceos en una región abisal del Pacífico. El hallazgo ayuda a medir la biodiversidad antes de cualquier intervención en el fondo marino.